La bienvenida

1722 Palabras
Mire a donde miraba Melani, el chico de recursos humanos pareció sentir nuestras miradas y nos sonrió, a diferencia de Melani me daba mas vibras de ternura que de pasión. Jack y Mara se nos perdieron, saludaba a quien podía, pero integrarme en un grupo era casi imposible, ellos se veían la mayoría de tiempo, yo trabajaba casi sola, pero aun asi estaba al lado de Melani escuchando lo que decían todos sin intervenir para nada y haciendo que entendía. —Alfred siempre va a tener un lugar en mi corazón—escuche decir a una —Yo solo estoy esperando a que llegue, lo necesito abrazar, desde que dio la noticia estoy tan triste— hablo otra chica. —Vamos, es un gran hombre y no quiso hacer un espectáculo por esto mismo, hay que despedirlo como él nos pidió que lo hiciéramos—yo solo asentí de acuerdo con el desconocido conocido. —De verdad dude un poco que Isabelle se presentara a un bar con amigos de trabajo, aunque me sorprendió más que salieras del trabajo— escuche a Alfred bromeando detrás de mí, inmediatamente me gire y lo abrace de forma de saludo con una sonrisa, los demás en cuanto me separe empezaron a saludarlo y desearle lo mejor, decirle cuanto lo iban a extrañar. Pude reconocer en la barra a su hija y a su esposa, asi que inmediatamente fui a saludarlas, como siempre la señora Laura me saludo con un cálido abrazo y Camila con un beso en la mejilla. —Que bueno es verte Isabella, te quería agradecer por las veces que fuiste nuestra cómplice— yo negué con la cabeza restándole importancia. —Ustedes son como una familia para mí— Desde atrás escuche como Alfred llamaba a Laura —Y tu para nosotros— dijo antes de irse, Camila y yo nos sentamos en la barra, le hice seña al barman que inmediato de acerco. —Me das un agua por favor— Vi de reojo a Camila y como me miraba —A mí un Martini— —Como gusten las señoritas— rápidamente ya teníamos nuestros pedidos frente a nosotros. —¿Desde cuando aplicas la ley seca? — dijo en cuanto el Barman se fue a atender a otros, me gire hacia ella con el agua en mis manos. —Desde que se que va a venir mi nuevo jefe y lo menos que quiero es estar vomitando en el baño— dije obvia, ella solo bufo. Aunque nadie me crea, el alcohol y yo nos llevamos mal. —No sabes cuánto le rogué a mi papa ser yo, te juro que siempre hice lo que el esperaba de mi ¿pero que gano? — se tomó todo de un trago, le hizo seña al barman para que trajera de nuevo otro trago —el se va y me da un puesto en lo mas bajo, y a su protegido le da su puesto—negó —Vamos Cam, no te lo tomes tan a pecho, sabes que Alfred quiere que te lo consigas todo por tu propio merito— ella solo negó con desagrado bebiendo —Tu fuiste la única entre tus hermanos que le intereso el rubro y quiso seguir sus pasos— —No espero que me sirva el plato Isabella, espero que me ayude a llevarlo, no es lo mismo, y tu deberías poyarme más— hablo con total amargura tome un sorbo más, recordando las conversaciones que habíamos tenido anteriormente. Ella y yo estábamos seguras de que a quien iba a nombrar su padre ese día como su sucesor era a ella, ya yo le había informado la mayoría de cosas, programado todo, y para toda nuestra sorpresa ese día Alfred menciono que su sucesor iba a ser un completo desconocido para nosotros y un viejo amigo de él. —Sabes perfectamente que quien más esperaba que tu fueras quien ocupara el puesto era yo— dije de mala gana recordando el día— ahora me toca lidiar con— —Yo que tú, no terminaría esa frase, porque algo me dice que es sobre mí y ya empezamos con el pie izquierdo— me tome el shot que estaba frente a mi —con ambas— y Camila se tomó el otro. Me gire con una sonrisa en la cara y con el estómago revuelto. —Lastimosamente, no eres el centro de nuestra conversación por más que quisieras serlo— el levanto una ceja y Cam solo rodo los ojos. —Hola Derek, no hablábamos de ti, pero si quieres tanto saber que opino de ti, es que eres un gran imbécil— dijo tranquila, el hombre solo levanto un poco las comisuras de sus labios formando una pequeña sonrisa. —Gracias, si te hace sentir mejor, opinamos lo mismo uno del otro ¿y tú señorita…— —Deja las formalidades estamos en un bar— el desprecio que le tenia Camila se le desbordaba por los poros, rápidamente se tomó otro shot. —Algunos tenemos un mayor puesto y por ende una responsabilidad de ser educados…ojalá un día lo entiendas— la tensión cada vez me ponía más incómoda según pasaban los segundos, a mí el señor “soy jefe de todos” no me caía bien, pero al parecer era segunda en la lista y Camila era la primera y era la única que podía hacer algo antes de que se le tirara encima y armara un show. —Alfred tenia que decirte unas cosas hoy— dije levantándome del asiento de un brinco por lo alto que estaba y el solo se quedo callado esperando a que Camila dijera algo, ante su silencio sonrió victorioso y me siguió. —Espero que haya recogido las carpetas para mañana en la mañana, tengo entendido que mañana ya van personas importantes y no quiero que se lleven una imagen que no quiero dar— solo asentí, el shot me había vuelto un poco mas apta para sus comentarios. —Todo está como lo pidió ese día— dije demostrándole que su tono no me había molestado para nada, llegamos a donde Alfred que inmediatamente agarro a Derek como su niño de oro. Solo sonreía y tomaba mas agua ante los comentarios de Alfred hablando maravillas de Derek, no se en que momento Camila y Melani se pusieron a mi lado a beber como desquiciadas, por estar con la mirada perdida en algunas ocasiones cuando volvía a estar, Derek tenía la mirada fija en mí, por la poca atención que les preste vi que todos se llevaban bien con él, y que al parecer a quien le hacia esos comentarios de creído de mierda era solo a nosotras dos, porque con los demás parecía llevarse ridículamente bien. —Es un machista— mire de nuevo a Derek y como se reía con Alfred y los demás —No lo es— dije segura, ambas chicas em miraron asombradas por defenderlo—Está hablando con Mara, y ella tiene una sonrisa de cara a cara asi que es un imbécil solo con nosotras dos— Melani asintió en respuesta —A mi me trato bien— Camila esta vez tomo de la botella. —Ahí esta papá, mostrándolo con una sonrisa en la cara— soltó la botella en cuanto sus padres giraron hacia nosotras, y como mala señal caminaron hacia nosotras con Derek, Camila solo se tensó. —Ellos saben que no quiero una despedida trágica, por eso no quiero discursos Lau— escuche a Alfred, antes de que la señora Laura pudiera contestarle ya habían llegado a nosotras. —Chicas, no sé si escucharon desde aquí, pero mañana solo necesito que la señorita Fiore y Broomen lleguen a primera hora mañana, de resto los demás pueden llegar a la hora que había dicho Alfred ayer— vi de reojo como Cam abría los ojos a mas no dar Agradecí a todas mis neuronas en mi cabeza que me dieron la idea de no beber nada de alcohol a excepción de ese shot necesario pero en cuanto paso por mi garganta me arrepentí. —Perdón, pero a mi no me parece con todo respeto evidentemente, pero ya se había pautado una hora, no puedes pedirme en hora no laboral que mañana llegue cuando tú quieras sin ninguna necesidad— dijo Camila tratando de no hacer notar lo borracha que estaba, Melani se levantó con cuidado y se despidió con la mano de mi para irse con los chicos, Alfred solo negó con decepción ante el comentario de su hija —y la “señorita Fiore debería estar de acuerdo conmigo— Derek espero unos segundos por mi respuesta Timbro mi celular salvándome El Uber había llegado hace una hora que lo había pedido y había llegado en el momento preciso. —No es innecesariamente señorita Broomen, mañana tenemos una reunión a primera hora acerca de los posibles cambios y se necesita su presencia— yo iba recogiendo mis cosas con cuidado, Laura se llevo a Alfred por pedido de la mirada de su hija. —Adiós— me despedí de ambos rápidamente y me fugué de ahí sin despedirme de mas nadie, ya tenia sueño con solo saber que eran las 4am y recién me enteraba que tenía que ir a primera hora. Me sentía mal por no defender a Camila, pero en parte Derek era el nuevo jefe, mi trabajo dependía de el y a diferencia de Camila se perfectamente que el no me tiene ningún aprecio, si bien ambos no parecen llevarse para nada bien, ambos se conocen desde hace muchos años y tal vez el empleo de Camila este asegurado, pero el mío no, y no quiero tentar a la suerte sin antes haber preparado bien mi currículo para enviarlo a otra parte. No podía tirarme al abismo, no en este momento. El viaje no duro casi nada, las calles por obvias razones estaban vacías, entre a casa ya sacándome todos los accesorios en el Uber, en cuanto puse mi cabeza en la almohada el sueño me gano. —Levántate YAAA, hoy tienes que darle la bienvenida a tu nuevo jefe— sentía como me tiraban de un lado a otro aun soñolienta. Hay que darle la bienvenida a Derek Jonhson
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