Nada hubiese preparado a los jóvenes amantes para lo que se les presentó entonces, el periodo de Sofía no apareció cuando debía, su apetito estaba cambiado y malestares matutinos le acontecían cada mañana sin explicación alguna, estaba pálida y demacrada haciendo que su madre se alertara por los síntomas. Ella, siendo inexperta en el tema, no se dio cuenta de que ya su madre se había dado cuenta de lo que ella sufría en ese momento, por lo que decidió hacer una visita sin avisarle a su esposo ni a su hija, tenía primero que exigirle al Duque una explicación. Con excusa de que necesitaba comprar algunas telas, salió de su casa, su esposo por lo general no le prestaba atención a las idas y venidas de su mujer, ya que nunca le había dado motivos para reprenderla, de hecho se sentía orgulloso

