ALISON. Estoy lista, acaban de terminar de arreglarme los estilistas y el vestido que Katerina me ayudó a elegir, lo tuvieron que modificar por mi recién estrenada barriga, es una cosita preciosa y encantadora, el vestido es blanco, mi color favorito. Tengo unos nervios tremendos, si bien tengo claro lo que va a pasar en las próximas horas y que vamos a ser fotografiados para hacer pública la noticia, no dejo de sentirme como una adolescente, o como aquella primera vez que nos besamos, o de aquella primera vez que estuvimos juntos, esa vez que me hizo suya y desde que supe que yo no podía ser de nadie más. Gustavo es como un sueño, no es el típico hombre que espera que todo le hagan o que le caiga del cielo, en realidad es alguien que ha tenido que esforzarse desde muy pequeño para log

