SYAORAN
La prisión estaba muy alejada del pueblo de los fenghuang. La noche cayó y tal y como dijo Lu, nadie trajo comida o agua. Mi brazo comenzó a punzar, por suerte la flecha solo me rasguñó. Recordé el rostro de Liang Xia, cuando me vio a los ojos sonrió indicándome que estaba bien, no podía creer que existía una persona tan buena como ella, o tal vez solo era muy tonta, lo que sea que fuera, me sentía apenado por ella y esperaba que se recuperara pronto.
Los días se hacían eternos, lo único que podía ver eran los árboles, y solo podía escuchar el ruido que producían las hojas de los árboles con el viento. Pasaron tres días, absolutamente nadie me iba a ver, me preguntaba si Liang Xia estaba bien.
Cuando el sol comenzó a ocultarse se escucharon ruidos procedentes de afuera de mi celda, me incorporé y miré hacia todos lados. Tras unos instantes se escuchó el leve golpeteo de un fierro, alguien estaba golpeando la ventana de la prisión. Me asomé y me llevé la sorpresa de que era uno de los guerreros de Byakko.
- General ¿Está bien?
- ¡Suo! ¿Qué haces aquí? ¿Cómo llegaste? – pregunté
- El líder Tzao me envió, no se preocupe lo rescataremos… ¿Tiene la lágrima? – Se me había olvidado por completo a que vine aquí. Una fenghuang había derramado incontables lágrimas y se me olvidó por completo. Negué – ¿Hay algo que contarle al líder sobre los fenghuang? – Asentí, metí mi mano en mi ropa y saqué un pergamino
- En estos dos meses busqué en varios libros, venían muy pocas cosas, pero lo mucho que está escrito aquí lo aprendí directamente de una fenghuang – Le entregué el pergamino
- General espere a que sea media noche para escapar, sería un problema si viene con nosotros y nos capturan
- Lo entiendo
Ya me podía ver saliendo de este valle y yendo a mi tribu, Suo era buen guerrero y confiaba plenamente en él, después de todo era mi segundo al mando. Una vez que recibió el pergamino, Suo se marchó hacía los árboles y antes de irse me dejó un poco de agua y comida. Esperaba a que el tiempo avanzara más deprisa para poder salir de ahí.