━ ¿No te ha llamado ni nada? ━. Preguntó extrañado Jimin, dejando caer las bolsas reutilizables que cargaban con los víveres que hace minutos atrás habían comprado.
━ No, espero que haya sido todo una equivocación o que se haya arrepentido ━. Chasquea su lengua contra su mejilla. Alza su diestra Quitándose con cuidado la mascarilla que llevaba puesta.
━ Esperemos que sea así ━. Le susurra acercándose a él y abultar sus labios, moviendo sus manos por todo el largo de rostro y así poder dar pequeños pero juguetones pellizco en sus mejillas, logrando sacarle una linda sonrisa a Jeon.
Jeongguk suspira acercando su cabeza hasta dejarla caer sobre su frente. Una tímida risilla se le escapa a Jimin al sentir como la punta delgada de su nariz comienza a restregarse por toda su carita. Cada cierto tiempo sus labios también se oprimían haciendo cosquillas, dejando una cálida sensación.
Sus manos vagan por el pecho de Jeon, apretando su camisa de vestir ante el increíble corrientazo que recorre todo su cuerpo cuando aquellos preciosos labios carmines por fin encuentran su destino, el cual eran sus propios labios. Suspira encantado dejándose llevar por unos segundos del maravilloso lento beso que le da Jeon con tanta fascinación.
Duran allí unos cuantos segundos hasta que sus bocas tristemente se separan. Sus cálidas respiraciones se mezclan y sin poder evitar se dan un último casto beso para así continuar con lo habían estado haciendo antes y entrar a su hogar.
Apenas llegan como siempre se escuchar el grito de bienvenida de SeoYeon ante el sonido de la puerta al abrirse. La reciben con unos cuantos mimos en la cabeza. Con Nana terminan acomodando las compras en su lugar por toda la cocina, una amena charla los acompaña igual forma. Sin embargo su tranquila atmósfera se ve interrumpida cuando se escucha el timbre de la puerta sonara.
Arruga su sien extrañado, mirando a Jimin con algo de duda. Este solo le responde alzando sus hombros, con sus brazos acariciando los hombros de SeoYeon, quien seguía hablando cualquier disparate. A pesar de ello decidió ir a abrir la puerta. Tal vez era algún vecino, cosa completamente extraña ya que estos nunca pasaban por su casa.
Lo que menos se esperaba encontrar detrás de esa puerta era aquella mujer que había atormentaba sus pensamientos desde tanto tiempo. Sintió como su estómago se revolvió al verla allí. Con una pequeña sonrisa falsa bajo sus labios delgados. Sus párpados rasgados algo entrecerrados. Sus manos colgaban a cada lado de su cuerpo, cubierto de un vestido volado, abrazando perfectamente su cintura, dejando sus largas pieles blancas al descubierto.
━ Que bueno verte, Jeon ━. Su voz seguía siendo igual, le provoca un molesto dolor de cabeza, haciendo eco sin cesar.
No sabe como responderle. Se queda allí parado en la puerta, intentando ocultar en vano de la mujer cierta persona con su cuerpo. Aprieta sus dedos contra el marco de la puerta cuando nota como alza su cabeza hasta poder mirar detrás de él y sonreír de una forma tan molesta. Gira de inmediato su cabeza hacia tal dirección encontrándose tanto a Jimin como a SeoYeon mirando hacia donde estaban ellos.
YeJi mueve sus dedos ante su hija, saludándola con tal gesto, aún sonriendo de aquella forma que tanto le disgustaba. La pequeña no respondió, y solo se aferró más al pantalón de Jimin, escondiendo algo tímida su cabeza y parte de su cuerpo detrás de él. Notó como la mano de Park caía sobre sus cabellos, acariciándolos lentamente.
━ Llévate a SeoYeon, por favor ━. Le susurra, mirando a Jimin desde su lugar, moviendo sus labios en lentos movimientos que este logra entender.
Asiente nervioso. Incómodo al ver los ojos juzgadores de ella caer entre Jeon y él ━ Ven SeoYeon, vamos a tu cuarto y así me enseñas los otros juguetes que tienes ━. Le anima, flexionando sus rodillas para poder llamar su atención y que esta la viera, tratando de ignorar la inesperada visita.
SeoYeon no le muestra su sonrisa como normalmente lo hace. Está algo seria, dirigiéndose su mirada en todos los presentes, pero sobre todo en su padre. Sus ojitos temblaban al verlo, como si estuviese tan preocupada por él de igual forma.
Notó el pequeño movimiento que hicieron los labios de Jeon, pidiéndole en silencio que por favor fuera a su cuarto mientras le sonreía. No tardó en acatar la orden, y volvió a su mirada hacia Jimin, sonriéndole para tomar su manita y caminar con él y Nana hacia el pasillo, desapareciendo de allí, directos a su habitación.
Jeongguk cuando ya no los vio y escuchó el suave sonido de la puerta cerrarse pudo estar más tranquilo, sin embargo todavía seguía tenso. Ladeó su cabeza hasta poder girarse a ella, sin notar en lo brusca y seca que era su mirada en esos momentos.
━ No me sorprende que haya salido tan linda ━. Dice alzando una de sus delineadas cejas, acariciando su propia barbilla mientras caminaba por la sala y sin pedir permiso se sentó en uno de los sillones, colocando una de sus piernas sobre la otra.
━ ¿Qué haces aquí? ━. Le pregunta secamente, moviéndose alrededor del salón hasta quedar frente a ella y mirarlo con sus brazos cruzados.
━ ¿No puedo ver a mi hija? ━. Aprieta sus dientes al ver la mirada inocente que hace, como si estuviese desconcertada del trato que le daba.
━ Esa niña nunca te ha importado, así que dime de una maldita vez qué es lo que quieres. Me dijeron que fuiste a la escuela y preguntaste por ella ¿Acaso te la ibas a llevar sin decirme? ━. Siente un pequeño dolor acumularse en su cabeza de tanto fruncir su ceño ante el enojo que tenía.
━ ¿Qué? ¿Me crees capaz de hacer eso? ━. Suelta una pequeña risilla ofendida, peinando su cabellos para atrás ━ Solo vine a hacerte un favor. Creo que ya debes estar cansado de cuidar durante estos años a... ¿SeoYeol? ━. Bufa sin restarle importancia a su equitación ━ de seguro esto de cuidar a una niña debe ser muy difícil para ti siendo hombre. Así que vine para llevármela ━. Alarga sus delgados labios hacia arriba, sonriendo como si sus palabras hubiesen sido tan simples y sencillas.
Aprieta sus manos con fuerza, sintiendo como sus finas uñas terminan clavándose dolorosamente contra su piel. Se sentía tan enojado, su cabeza daba vuelta, su pecho hervía con furia acelerando su corazón al escuchar como hablaba de SeoYeon así. Como si fuese un simple objeto del cual podía quitar a cualquiera, que podía tomar con toda la facilidad del mundo para luego lanzarla a un lado cuando se aburriera.
━¿A caso estás escuchando lo que estás diciendo? ¿De verdad piensas que solo te la voy a dejar y ya? ━ . Escupe con enojo, frunciendo sus labios ━ No tengo ganas de escuchar tu voz, así que ya dime de una buena vez que es lo de verdad quieres
Ante sus palabras por fin logra molestar a la contraria. Aquel telón de falsa amabilidad desaparece de su rostro de porcelana, volviéndose frío y sarcástico. Sus labios pintados se alzan en alto, sacude sus largos cabellos, viendo el matiz que pinta sus uñas largas y delgadas. La mujer se levanta cuidadosamente del sillón hasta llegar frente a él y encararlo. Lo mira sin miedo alguno desde abajo. Esta era bastante alta, y que tuviese puesto unos tacones algo bajito lograba sacarle unos cuantos centímetros más, casi quedando de su altura.
━ Vine para llevármela. Mi pareja quiere tener hijos, pero yo no quiero estar nuevamente embarazada. No sabes lo mucho que me costó recuperar la forma de mi cuerpo luego de parir a SeoYeon. Así que le dije que ya no era fértil. El hombre con el que estoy saliendo tiene mucho dinero, y sabe como complacerme, lo único malo es que tiene una asquerosa debilidad por los niños. Por accidente se me salió que perdí a mi hija porque mi ex pareja se la llevo sin decirme nada, y me alejó de mi rayo de luz ━. Comenzó a dramatizar devastada, negando mientras oprimía sus manos contra su pecho ━ Le dije que intentaría hablar contigo, y así convencerte de darme a La Niña. Así que dices... ¿Me la das y así salimos de esto? ━. Sonríe sin mostrar sus dientes, su mirada algo cínica, ansiosa de que aceptara su propuesta.
━ De verdad que no has cambiado ━. Dice entre dientes, acariciando con sus dedos su frente, sintiendo tanta impotencia en estos momentos ━ ¿Qué te hace pensar que aceptaré esto? ¿En serio pensaste que con solo decirme tu "trágica historia" aceptaría y te la dejaría? ━. Comienza a mover una de sus piernas intentando no alzar su voz como tanto quería ━ No te la voy a dejar por más que quieras. ¡Es mi hija! He luchado por ella durante estos últimos tres años solo mientras que tú te ibas a tus costosos viajes por el mundo. Has venido a mi puñetera casa a reclamarme a mi hija solo para mantener a tu adinerado marido a tu a lado ━. Suelta una gran risa llena de amargura, sin darse cuenta del pequeño tic que tenía su ojo ━ ¿Acaso no ves lo ridículo que suenan tus palabras?
YeJi se queda en silencio por unos segundos. En su rostro no se dibuja ninguna expresión, solo mirándolo desde allí aburrida, con algo de cansancio. Aquello lo hace enojarme más. Quería estallar con todas sus fuerzas, quería simplemente sacarla de su maldita casa y no volver a verla nunca, pero no podía hasta que solucionaran esto.
━ Me imaginé que te harías el difícil, pero de todas formas tenía una pequeña esperanza ━. Suspira decepcionada, bailando su lengua sobre sus labios ━ Entonces lo haremos a las malas ━. Sonríe con un extraño aire de superioridad que hace que un gran temor recorra su cuerpo.
━ No... Yeji, no. Teníamos un maldito acuerdo ━. Comienza a negar sintiendo como su cabeza empieza a doler de solo imaginarse metido en aquel lío.
━ Uhm... pero así no sería divertido ━. Abulta sus labios hacia abajo meneando su cuerpo inocentemente.
━ ¿Vas a gastar ciento de dólares en un maldito juzgado? ━. Le pregunta sin poder creerlo.
━ A mí me sobra el dinero. A ti... veo que te está yendo bastante bien ━. Silba mirando a su alrededor su departamento que a pesar de no tener muchos lujos, no cualquiera podría costearse algo así, menos con una hija ━ ¿No quieres que lo volvamos a intentar? ━. Insinúa parpadeando dulcemente.
━ En serio me das... asco ━. Gruñe con una molesta mueca al ver aquella personalidad que siempre había tenido, pero había estado tan ciego para notarla.
━ Antes no decías eso ━. Se separa de él para nada tocada por sus palabras. Comienza a caminar vagamente por el lugar.
━ Voy a luchar por mi hija ━. Demanda cambiando al tema principalmente de su visita, siguiendo con su mirada como la mujer se daba la vuelta y lo miraba aún tranquila.
━ Hazlo. Será divertido verte sufrir por conseguir un buen equipo, y más cuando termines destruido por haberlo perdido ━. Da una rápida mirada a sus uñas aburrida.
━ ¿Por qué estás tan segura de poder ganarlo? ━. Muerde sus labios sintiéndose extrañamente nervioso por lo que fuese a decir.
━ Porque tengo dinero, tengo contactos, tengo la estúpida ventaja del "instinto materno". ¿Y a quien crees que la van a creer? ¿A una pobre mujer desesperada por tener a su querida hija de vuelta luego de perder su fertilidad al haberla obligado a parir o a un hombre con posibles cargos de abuso? Que para acabar posiblemente sea gay. ¿Ese chico es tu pareja, verdad? Los vi besándose en la entrada ━. Le repunta con una sonrisa maliciosa, ensanchando sus ojos. ━ ¿Crees que dejarían que una pequeña e inocente niña sola con dos hombres? ━. Aprieta sus manos contra su rostro con fingida sorpresa, negando a creerse lo que había pensado.
Jeongguk aprieta con fuerza sus manos a cada lado, sintiendo un extraño tic en su ojo al solo poder ver la forma tan descarada en la que hablaba.
━ Además, ya sea si ganes o pierdas la custodia tú serás el que terminará demacrado tanto emocionalmente, como físicamente como financieramente. Serás tú. Yo no tengo nada que perder, tú... en cambio sí ━. Lo señala con algo de asco ━ Y si llegó a ganar yo... sería más placentero ━. Chasquea su lengua contra su mejillas, soltando un leve risilla ━ Ya tendrás que ver en fotos como tu hija crece. Tal vez hasta sea más feliz conmigo, con el suficiente dinero cualquiera cae ━. Se alza de hombros, moviendo sus dedos sin restarle mucho importante a la situación en la que se metería.
Se quedan un rato en silencio mirándose el uno al otro. Sus expresiones son frías, algunas calculadoras y egocéntricas, otras llenas de temor y desesperación. Pero a pesar de eso, se notaba la valentía que tenía cada uno de luchar por lo que quería. Un amor puro, otro vengativo.
━ Creo que es hora de irme ━. Corta aquella inconsciente lucha, soltando un suave bostezo que tapó con su mano en un elegante movimiento ━ Descansa~ ya te llamaré para arreglar todo los papeles y eso ━. Sacude sus manos, arreglando su traje hasta quedar más impecable de lo que estaba ━ Saluda a SeoYeon de mi parte ━. Sonríe, dando un suave movimiento de cabeza hacia el pasillo por donde había desaparecido.
Jeon no dice nada y solo se dedica a mirar desde lejos con su alma destrozada como aquella mujer camina sin ningún arrepentimiento hacia la puerta. Se veía tan segura y superior con todo lo que había dicho. Parecía mirarlo desde la cima mientras que él se estaba hundiendo lentamente. Antes de irse se giró hacia él, guiñándole coquetamente para sin más desparecer por esa puerta sin saber cuándo volvería a verla.
Apenas ya no la vio sintió como todo su cuerpo comenzó a desfallecer. Tan débil y desorientado que casi caía al piso. Tuvo que apoyar sus mano contra el respaldar del sillón para mantener su peso. Cierra sus ojos, apretándolos con tanta fuerza que comienzan a doler. El pitido en su oído se vuelve cada vez más fuerte, su garganta se siente tan seca, todo su alrededor daba vueltas mientras se repetía torturosamente una y otra vez las palabras tan secas que había dicho.
¿De verdad era cierto lo que había dicho? ¿De verdad ya estaba todo perdido aún sin haber luchado? Tal vez si estaba en lo cierto y solo era una pérdida de tiempo y dinero. Pero por qué a pesar del dolor no podía rendirse. Estaba destrozado, asustado, pero todavía su mente y cuerpo se mantenían fuerte.
Era por el hecho de que era consiente que él nunca le había hecho nada malo a SeoYeon. No tenía ningún motivo para asustarse, no lo había. SeoYeon era su rayo de luz, su pequeña bebé que desde el día que nació le dio ese amor puro y brillante. Le dedicó años de tan preciada juventud. Se mató para lograr conseguir un buen empleo y poder criarla en un agradable ambiente. Sin ella no era nadie. No podía imaginarse un futuro sin ella a su lado. Sin ella corriendo hacia él. Sin ella creciendo hasta volverse una adulta profesional.
No podía simplemente ceder aquel tesoro. Si quería arrebatárselo de aquella forma despiadada él lo daría todo para mantenerla consigo. Él no jugaría sucio, pero si lucharía con todo para poder volver a su tranquila vida.