—Un par de días y estaré de regreso. Abro mis labios para tratar de responder con las palabras acordes, que suenen con la misma emoción que él acaba de usar pero nada sale de mi boca. Así que él prosigue: —Me he convertido en la sombra de Colin. Asisto a todas las juntas, a todas las reuniones con clientes. He revisado cada organigrama en marcha y en planificación— Dice jactante —Me he convertido en lo mismo que él ha sido para mí— En sus palabras percibo un tono amargo. Yo miro de reojo al hombre que está mi lado quien, al igual que yo, sigue caminando con la vista al frente, aparentemente absorto por el paisaje a nuestro alrededor y no por mi llamada, aun así intento cuidar mis palabras. —Genial— Apenas musito. —¿Y tú como vas con la otra parte del plan?— «¿La otra parte del

