Anoche cuando entré a la habitación, Eliot ya estaba durmiendo. Y hoy decidí despertar antes que él. Tratar de aclarar el nubarrón de pensamientos que flota alrededor de mi cabeza y enfrentarlo, finalmente. Decidí bañarme en la playa. Eso se debe también al hecho de que no quiero ver a Joseph tampoco. Al menos no ahora. Y porque la playa es infinitas veces mejor que esa pseudo bañera que Joseph tiene en el jardín de su casa. Aquí, tengo hermosas vistas a mi alrededor y un horizonte que parece estar tan cerca y tan lejos a la vez. El agua está gélida, no lo voy a negar, pero así está perfecta para terminar de espabilarme. Después de nadar unos diez minutos, me convenzo de que es hora de volver. Arrastro mi cuerpo hasta a la orilla y de mi bolso, ubicado en una de las sillas, saco mi toall

