Después de la bomba que aterrizó en mis narices, cortesía de Zoey Onassis, he tenido tiempo para pensar. Tengo una ventaja sobre Eliot que no pienso desaprovechar. Así que estoy decidida a dejar de lamentarme porque no estoy indefensa, tengo dos armas en mi poder: mi inteligencia y mi invaluable capacidad de pretender ser alguien más. Después de todo, he pasado mi vida entera fingiendo ser una chica superficial, hueca, cuyos únicos problemas en su vida son los que escribe en sus libros, porque tiene una vida perfecta. «Sí, claro» Termino de aplicar mi labial rojo, acomodo mis labios alrededor de mi dedo índice, limpio el exceso de labial en una servilleta y sonrío. Sonrío en víspera de la maravillosa velada que estoy a punto de tener. Acomodo la falda de mi vestido de seda magenta, muev

