Selene y Layla veían a sus hijos y esposo correr por un lado y otro del jardín detrás de una bola. Ambas coincidieron en que era la primera vez que el ultracompetitivo rey Kamal jugaba tanto al aire libre con su hijo y corría detrás de una pelota. Las niñeras llevaron una de las meriendas favoritas de los pequeños, mangos con chiles en salsa. —Los consientes demasiado —se queja Selene. —Tú igual. —Sí, los consiento con moderación. Ambas se ríen, y Kamal y Leonel les dicen a los niños que es el momento de probar frutas tan atrevidas. —Papá, ¿qué es Leonel para nosotros? —Leonel es el futuro esposo de mamá Layla, así que es como un tío para ti —responde Kamal con simpleza, y sus hijos entienden. —Isla, ¿tú vas a tener una boda como en las pelis? —pregunta Isla. —Sí. —¿Tía, yo puedo

