—Imagino que también habrás pedido información a los propietarios. —Sí, señor, pero sabían lo mismo que los otros. En resumen, Ran, cero de información. Hablaré mañana con Evaristo para ver si él tiene alguna novedad. Capítulo 18 En el mismo par de horas en las estábamos cenando, el comisario Sordi, con algunos de los suyos y el apoyo de agentes de la sección de Buenas Costumbres que conocían la zona del barrio de Pellerina donde se había degradado Agostinho Pescadoro, se presentaron en esa área, completamente ocupada tras caer el sol por travestidos y transexuales corrompidos, colegas del brasileño y, en su mayoría, compatriotas de este. Los agentes trajeron dos furgones celulares. Sin formalidades, detuvieron y cargaron «solo para identificarlos» a los prostitutos que consiguieron enc

