En la hora de receso, nos encontrabamos totalmente solos en el salón, decidimos quedarnos para platicar sobre su caso, sentí que cometí un gran error al decirle que mi madre ya pensaba que sus padres estaban locos. —¿Qué quieres saber, Matías? —me preguntó en un momento de silencio —¿Qué quiero saber de qué? —Sé que quieres saber de mí, saber que me pasa y porqué digo que tú y tu familia deberían irse de esa casa —Si ya sabes que es así, ¿Para que me lo preguntas? —Porque siento que quieres decirme algo antes —Si es verdad —Entonces te escucho —Mi madre ya ha conocido a tus padres el día de ayer mientras estabas en la escuela —Sí, ya me lo comentó mi madre, por cierto, ¿Por qué no has venido ayer? —Tuve un accidente en la casa —¿Qué? —Sí, en las escaleras de ese pasillo oscuro

