CAPÍTULO 10. Ganando la guerra

2082 Palabras

El comedor del castillo siempre me producía una sensación extraña. No era únicamente por su tamaño, desproporcionado para los pocos que solíamos ocuparlo, ni por los cuadros severos de antepasados que parecían vigilar desde las paredes. Era esa atmósfera de solemnidad que envolvía hasta el acto más simple de llevar un tenedor a la boca. Llegué unos minutos después que él. Ya estaba sentado en la cabecera, con una copa de vino que giraba lentamente entre sus dedos largos y firmes. No había ni rastro de la escena de mi habitación, como si jamás hubiese sucedido. El marqués sabía, con una habilidad envidiable, borrar lo incómodo y envolverlo en un silencio glacial. Me senté a su derecha, como siempre, intentando aparentar naturalidad. Leo aún no llegaba. Era raro, porque normalmente corría

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR