Capitulo3

1249 Palabras
La política fue fácil de escalar, pero sabía que eso atraería envidia y odio de ciertas personas que tuve que reprimir y torturar sicológicamente, que básicamente era entra a su lugar de confort, su casa y su trabajo, corromper su tranquilidad, logré disminuir mi presencia en pequeños átomos lo cual me permitía atravesar paredes y que no percibiera mi presencia con sus ojos, pero si que podía sentirme. Creyeron que estaban alucinando, que su casa estaba embrujada, que un fantasma lo atormentaba y movía sus cosas. Traté de dejar un señuelo como que vieran ojos de diferentes colores observándolos, garabatos y cosas así, me detuve cuando noté que no podían verme a los ojos, no se atrevieron a cuestionarme cuando teníamos que hacer negocios, entonces pensé que ese sería mi marca personal y una forma de hacer negocio e implantar respeto. Con eso en mente tomé un camino el cual aún que lleno de riqueza, no sentía la necesidad de ser humano, dejé de tener amigos, ni siquiera podía mantener una erección, por un momento creí que había perdido mi humanidad. Mi hermana tras la muerte de mi madre, traté de llevarla siempre conmigo para mantenerla a salvo pero eso tuvo consecuencias, mi sobreprotección nos llevó a muchas peleas y aún que quería lo mejor para ella, siempre me recordó que me había convertido en un robot, una máquina que solo sabe hacer cuentas y responder preguntas, nunca iba a eventos sociales, que no tenía amigos y ni siquiera ella contaba porque nunca hablé sobre mi estado emocional, solo sabía leer libros y mantener cierta distancia con todas las personas, no me gustaba salir a la calle, mucho menos comer en públicos , jamás pise un restaurant o cafetería, simplemente me sentía cómodo en mi lugar, sólo con libros junto a mí, ni siquiera usaba frecuentemente las r************* , pensaba que todo en la nube era alterado y nada era verdad, creía en las páginas imprimidas en papel eran más seguras en cuanto a conservar información. Pero tenía razón no entendí cómo es que llegué a esto, pensé viendo el Viagra en mi mano, mirando la pantalla con un vídeo explícito, pero necesitaba mi esperma para el experimento que quería realizar. Dudaba en qué podía suceder, ya que sabía que mi cuerpo era diferente y podría no ser seguro para mí, pero sentí que no tenía salida, en esos momento me encontraba en mi laboratorio bajo tierra, había sellado las puertas para mayor seguridad y decidí tomarlo, tras varios minutos viendo el video y tocándome, logré llegar al climax lo cual se sintió tan bien que cuando logré tomar la muestra con felicidad me desmayé, cuando desperté sentí a mi cuerpo muy liviano y ágil pero cuando mire mi teléfono descubrí que estuve inconsciente durante cinco horas. — Puta Madre fue la mejor masturbación de mi vida —dije y reí llevando mi muestra al microscopio fue cuando mi sonrisa desapareció, no podía ver ni un espermatozoide como debería ser, sentí miedo y pánico, acaso ¿Soy estéril, es esa la condena que tengo que pagar por este poder? Pensé que de verdad no era humano, no podía crear uno. En mi desesperación, traté de convencerme que probablemente fue el ambiente, ya que no lo había puesto en la nevera a la hora de desmayarme y que probablemente eso podía explicarlo, decidí hacerlo nuevamente en otro momento ya que no podía dejar de pensar en cómo es posible que perdiera la percepción del placer y que mi cuerpo reaccionara así después de tener un orgasmo, pensé que fue consecuencias del medicamento. No había tenido sexo desde que entré en la facultad, no era como si alguna quisiera acostarse con un medio ciego, en esos tiempos aún tenía ese molesto parche. La cuestión es que había pasado años y eso afecto gravemente mi cuerpo, debía admitir que aún que mi mente fuera superior mi cuerpo seguía siendo de carne y hueso, era mi forma natural y supongo que también tiene sus necesidades , aún que me dejó preocupado esa prueba, aún así ese día decidí llevar a cabo mi experimento, dormí a una coneja hembra y la insemine con mi propio semen, quería ver si tenía algún efecto, pero solo actuaba con felicidad y euforia, hasta que se calmó y volvió a la normalidad, no creí que fuera malo hasta que su sombra, esa cosa que lograba ver flotar alrededor de seres vivos, cambio a un color en particular, el mío. En cuanto trate de manipular su energía esta se alteró drásticamente mutando al animal lo último que ví fueron sus ojos mirándome con preocupación, antes de desmayarme nuevamente, pero esa vez la siesta se hizo un poco larga. Cuando desperté sentí una calidez y suavidad inusual, cuando abrí los ojos estaba junto al animal con apariencia terrorífica, su cuerpo era el triple más grande y aunque se veía rudo me trató con confianza y respeto. — ¿De verdad eres tú? —pregunte viéndolo mientras lo acariciaba y ella tan solo disfruto de mis manos. Pero en cuánto vi que no podía moverse cómoda en el lugar tan pequeño de mi laboratorio, debía revertirlo, pero no podía cada vez que lo intentaba perdía el conocimiento, entonces asumí que absorbió toda mi energía y solo su cuerpo fue el único afectado. Me sentí tranquilo que fuera ella misma, pero su aspecto era muy terrorífico sus dientes eran muy grotescos, sus ojos rojos y su gran tamaño de un metro— tengo una idea, espero que funcione, tienes que volver a tu apariencia dulce sino tus madrigueras llamarán la atención —hable mirándola y en cuanto terminé de decirlo, ella volvió a su forma— ¿Cómo mierda hiciste eso? —dije feliz y lo tomé con cuidado en mis brazos— eres estupenda logras controlarlo! Pero tendrás que quedarte aquí, no quiero que lastimes a alguien o peor que te lastimes tú, solo será ésta noche mañana volveré un poco más lúcido para que podamos practicar bien, ten cuidado al estar aquí hay muchas cosas peligrosas en las paredes ya sabes las reglas, confiaré en ti —dije colocándola en su cama, pero entonces noté que el color de su sombra ya era otro, ya no era normal ni como el mío, sino que, parecía una sobra completamente negra. Al notar que las demás se mantenían tranquilas creí dejarlas ir al bosque como siempre, pero no quería ser injusto, las coloqué en jaulas disculpándome de que no tenía fuerzas para seguir con esto y buscar una solución, ellos solo se acomodaron para dormir. Lo único que me quedo fue irme tratando de actuar normal, no era la primera vez que agotaba mi energía, mi cuerpo funcionaba como una batería, la energía solar era buena pero no para mi piel supongo que mis células externas si son delicadas, intenté con la eólica y necesito estar varias horas para recargar e incluso días, luego pensé en ¿Qué tal un rayo? Era muy arriesgado, tendría que soportar el calor que semejaba a colocar cualquier parte de mi cuerpo a una tina con lava y además no aseguraba que soportaría tanto apenas lograba retener un millón de voltios y los rayos tienen más de cien millones, no podría pensé además solo eran milisegundos para lograrlo, pero recordar que uno fue el que probablemente me otorgó este poder trate de mantener las posibilidades, aunque también casi me mata, me dejó inconsciente por veinticuatro horas.
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