Kurt me llevó al hotel y me dio su tarjeta antes de despedirnos. Aún no sabía si iba a aceptar su oferta. Estar casada con él un tiempo era una cosa, pero mudarme con un tipo al que apenas conocía al otro lado del país era demasiado. ¿Qué será mi vida ahora? En cualquier caso, tendría que ponerme en contacto con él para que firmara nuestro acuerdo pos nupcial y luego, cuando con suerte se acabaran mis problemas con la mafia, anular la boda. Eché un vistazo momentáneo a la tarjeta y por fin tenía el apellido del que ya era mi marido: Kurt Chobet, CEO. En ella figuraban sus números de teléfono y correo electrónico, así como la página web de su empresa con su enlace personal añadido al final. En el otro lado de la tarjeta se leía Accelerator Consulting Group en letras azul marino, serias

