Madison se quedó pensativa por unos minutos, bajó su rostro y recordó la falta que le ha hecho una figura paterna, claro que el abuelo fue mucho para ella, pero siempre anheló conocer a su padre y preguntarle de frente por qué los abandonó a ellos y a su madre, tal como el abuelo se los hizo creer toda su vida. —Siento mucho si mis palabras hieren su corazón, señor. Pero usted debe de comprender que esto es demasiado nuevo para mí y que, no creo que seamos padre e hija. Sin embargo, también siento la curiosidad por saber si usted dice la verdad y acepto que nos hagamos la prueba de paternidad. Solo que, en esta ocasión, usted dirá que lo hago porque estoy necesitada de protección. Quiero expresarle que no es así. Desde que usted mencionó este asunto en la universidad, quise hablar con mi

