Horas más tarde… Madison se removió en la cama, abrió los ojos y se sintió diferente, con muchas fuerzas para continuar luchando por su libertad. Dormir por un par de horas le ayudó mucho a su cuerpo, comer bastantes dulces y agua la mantuvo con vida durante esos días… ahora… ahora, con las energías renovadas se levantó de la cama, tomó una silla de metal que está a juego con la cómoda, esa misma que anteriormente había utilizado y no funcionó. La levantó y de un solo golpe la ventana se derrumbó. Pedazos de vidrios se esparcieron por todas partes. Se aseguró de que nadie viniera por el pasillo y corrió desesperadamente, sin poner atención a sus manos rasguñadas con pequeños vidrios incrustados en ella. Corrió por toda la casa sin voltear a ver a ningún lado, corrió sintiendo la adrenal

