Además debían de enfrentar la proclive amenaza que representaba la liberación de sus enemigos los pólipos quienes vagaban sin rumbo fijo dentro de sus imponentes torres prisión de basáltica proveniencia acrecentando con lenta locura su odio, su poder y su sed de venganza. Lo cierto es que los pólipos en su tiempo de dominio también guardaron temor a los antiguos Primigenios y por ende eran sumisos a sus “órdenes" inaudibles a cualquier ser incluso a los miembros de la Gran r**a. Al fin el tiempo de su decadencia llegó, y la Gran r**a estaba lista para su migración masiva, dispuestos a abandonar a sus exploradores en las diversas eras futuras y pasadas; la noche de los tiempos debía ser traspasada una vez más, todo estaba listo, las máquinas armadas y los pobladores juntos, entonces suced

