Junto con Greta lo acompañamos hasta donde se encontraba el baño, donde a regañadientes e insultándonos mentalmente se encerró para poder estar más tranquilo y sin nuestra presencia. -Poco a poco- comenzó a decir Greta mientras emprendíamos nuestra caminata por el extenso pasillo- Se irá acostumbrando. -Eso espero- le contesté con un leve suspiro- Aunque no tendrá mucho tiempo para acostumbrarse a toda la casa. -¿En verdad lo enviarás con él? ¿No puedes hacer que se quede en la mansión?- preguntó algo preocupada, sabiendo que en tan solo las pocas horas que habían compartido, ella le había tomado cariño a Daniel. ¿Y quién no? Después de todo, era el primer vampiro joven que había habido en años y no solo aquello era lo que provocaba a aquello en todos, sino tambien, que era com

