En medio de la noche, Kristina seguía teniendo algunas pesadillas sobre su accidente, incluso soñando que estaba muerta para en ese momento despertarse, dándose cuenta de que su prometido estaba durmiendo.
Para ella aún no podía creer que este hombre tan dominante y sereno es parte de su vida siendo polos opuestos demasiado diferentes, sin embargo, Kristina sabía que era algo bueno.
Luego continúo durmiendo, sosteniendo la mano de Richard para sentirse segura en un mundo que estaba dispuesta a descubrir otra vez.
Al día siguiente, Richard fue el primero en despertarse para revisar su teléfono porque tenía algunas llamadas de la próxima línea de maquillaje que iba a sacar porque es el CEO que está encargado desde la muerte de sus padres.
Sin embargo, su papá fue demasiado duro con él, por eso Richard empezó a optar esas actitudes un poco bipolares, aunque eso le sirvió para deshacerse de la competencia de las otras empresas de una manera algo radical, pero efectiva, que era lo más importante.
No quería despertar a Kristina por eso se levantó para mantenerse cerca de la puerta para llamar a su amigo Alonso, que a veces lo ayudaba a controlar su ira porque Richard reconocía que eran impulsos que no podía controlar por más que quisiera.
Pero a pesar de todas las veces que lo llamo, no contesto para nada.
A lo mejor estaba ocupado en sus consultas, por eso Richard regreso al cuarto para ver como seguía su prometida.
Siempre la había amado desde que se conocieron, por eso iba a hacer todo lo necesario para protegerla de los demás porque no estaba dispuesto a perderla otra vez por culpa de sus errores.
Richard tomaba una postura diferente cuando se trata de Kristina, se volvía un hombre totalmente posesivo y dominante, dispuesto a tener a esta mujer en su cama para hacerla suya como siempre había soñado.
Sin embargo, por eso había eliminado todos los obstáculos para que vivieran muchos momentos juntos, algo que cualquier persona normal no iba a entender ese tipo de sacrificio que estaba haciendo.
A diferencia de Kristina, quien en ese momento empezó a abrir los ojos, pero el miedo de quedarse dormida para siempre estaba presente en su vida.
—¿Cómo estás?—fue lo primero que le pregunto Richard sosteniendo sus manos.
—La verdad me siento mucho mejor, aunque ahora tengo demasiada hambre.
Sin embargo, Kristina veía que su prometido se mantenía firme sin mostrar una risa o un tipo de gesto que se podría acostumbrar a ver. Algunas veces ella se preguntaba si había sido así todo el tiempo.
Pero igual le quería preguntar acerca de su pasado, pero Richard no le iba a decir nada como si estuviera ocultando algo por dentro, pero ella igual quería saber al menos como se conocieron para saber si recordaba algo.
—Richard, te puedo decir algo—entonces este hombre puso su atención en ella—¿Cómo fue una primera cita?
Para él ese fue un momento demasiado incómodo porque no tenía ni ganas de responderle eso, aunque podría decirle cualquier cosa porque Kristina es su propiedad, así que igual iba a esquivar esa pregunta como lo hacía la mayoría de las veces.
—Kris ¿Qué tiene que ver eso con tu memoria? Estoy seguro de que todo lo que paso en el accidente está bloqueando tus recuerdos como si tuvieras un tipo de trauma—fue la fría respuesta de ese hombre.
Pensó ella que podría tener razón, pero igual quería saber por medio de los demás que había pasado en su vida, sin embargo, preguntarle eso a su familia no era una opción en estos momentos.
—Nada más quiero saber por qué necesito conocerte para saber los momentos que hemos pasado juntos, además de que si hemos tenido sexo—dijo ella con las mejillas sonrojadas.
—No te preocupes por eso, cuando volvamos a estar juntos lo haremos como la primera vez porque solamente seré dulce y cariñoso esa ocasión—después Richard le dio un pequeño beso en la mejilla para salir un momento de la habitación antes de que su prometida empezara con sus preguntas.
Desde el instante que Kristina vio que otra Richard se iba, entendió que ese tipo de actitudes lo molestaban mucho, por eso se prometió quedarse callada para no molestarlo.
Sin embargo, poco a poco ella tenía que entender que estaba enamorada de ese hombre, además de que lo había escogido para casarme y formar su familia.
La manera de hacer todo eso era olvidar los recuerdos que tenía y empezar esta segunda vida donde tiene la oportunidad de vivir una segunda vida sin los errores y equivocaciones que había cometido antes.
Poco después, vino el equipo de médicos, vino en ese momento a revisar el estado de salud desde revisarle el latido de corazón hasta su vista.
Sin embargo, Kristina se sentía como nueva, excepto que no tenía nada en su cerebro, ni siquiera cuando se despertó sabia su propio nombre.
—Quédate tranquila—le decía una de las enfermeras que tenía el cabello pelirrojo, mientras que el doctor andaba en su típica bata blanca.
Pero lo que quería hacer nuestra protagonista era salir de este sitio porque no le gustaba estar tanto tiempo encerrada, sino irse para estar con su prometido y empezar a hacer los planes de la boda que debían salir perfectos.
Igual luego de la advertencia de la enfermera se mantuvo quieta mientras comprobaban que todo estuviera bien.
Luego vino el prometido de Kristina para traerle un poco de comida que era una ensalada salada con un toque de limón aparte del arroz.
—No me digas que cocinaste todo eso—le dijo Kristina, pero Richard le estaba terminado de pasar el jugo de piña.
—Siempre me ha gustado estar en la cocina a pesar de que tengo mucho dinero, siempre intento comer comidas bajas en calorías—después Richard se acomodó en la silla mientras que Kristina estaba empezando a probar todo—exactamente platos de 500 calorías máximo.
Richard toda su vida ha tenido una dieta baja en calorías porque lo ayuda a perder grasa corporal en poco tiempo y ser un útil aliado para un cambio de alimentación de carácter duradero. Una dieta baja en carbohidratos es adecuada para cualquier persona que quiera perder grasa corporal y definir los músculos.
Por ejemplo, la fresa, cebolla, incluso el pulpo son parte de su alimentación.
Sin embargo, Kristina pensó que le iba a hacer un poco difícil adaptarse a ese tipo de comida, pero haría todo lo necesario para complacer los gustos de su pareja.
Incluso si eso significa compartir juntos, ella estaba dispuesta a hacer todo lo necesario para complacer a Richard.
Por otro lado, Chloe estaba meditando acerca de lo que estaba pasando con Kristina.
Ojalá se hubiera muerto en ese accidente, sin embargo, nunca le importo ni siquiera conocer a su prometido a pesar de que estaba cambiado.
Aunque igual podía manipular a Patricia para que siguiera sus pasos, pero Kristina le tenía que pasar más dinero para todos los gastos caros de Chloe.
Entonces por más que pensara no entendía como le paso ese accidente, aunque si descubría el culpable podía chantajearlo así tener un buen billete a pesar de que quería a Kristina más muerta que viva.
Desde el primer momento que entro en su familia siempre fue la favorita de su padre, pero su otra hija menor y ella siempre estaban apartadas para que ella recibiera toda la atención de los demás.
—¿Pasa algo?—le pregunto Patricia mientras interrumpió los pensamientos de Chloe.
—Nada, niña. Solamente que el accidente de Kristina me pareció demasiado extraño como si estuviera planeado desde hace mucho tiempo ¿Por casualidad no tienes una foto de cuando tu hermana estuvo saliendo con su prometido?
Eso para Patricia, le pareció demasiado imprudente que tuviera ese tipo de sospechas, pero la verdad ella no quería decir nada.
—No tengo ni idea—soltó esa ligera Patricia, quizás intentando desviar las sospechas de su madre.
Sin embargo, ellas dos tenían tantos planes ocultos como secretos por proteger, incluso morir por ellos.