Era un pequeño establecimiento muy cerca de la residencia de Eduardo, a pesar de ellos pudo encontrar alimentos, bebidas, dulces y bocadillos que no encontraba comúnmente en su país, o que eran muy costosos. Vanessa se emocionó un poco tomaba todo lo que veía y era de su agrado, él solo se reía mientras se quedaba embobado por la ternura que reflejaba ella, de un momento a otro el carrito ya estaba lleno de cosas, Vanessa se disculpó y comenzó a sacar los productos más costosos del carrito, pero Eduardo como todo un caballero la detuvo y le permitió ese pequeño lujo, comprándole todo, Vanessa le agradeció de todo corazón el lindo detalle que hizo por ella. Mientras reparaban los pasillos del abasto decidieron preparar una comida que solo se encontraba en su cultura, se llamaba pepi

