Percibí que ese día duro alrededor de 40 horas, después de nuestra exploración al mundo del sexo nos duchamos juntos, esta vez no me encontraba asustado o incomodo, llevé a estar tan relajado como nunca. Isabel bromeo sobre eso. Nos vestimos por todo el pasillo donde habíamos dejado nuestra ropa y luego salimos a dar un paseo en mi Jeep, me enseño donde estaban ciertos lugares, como supermercados, tiendas y así. Volvió a tocar el tema de que yo debía tener mi propia habitación, mi espacio propio, por esta razón terminamos en IKEA, no quise utilizar la tarjeta de crédito, por lo que pagué con el dinero en efectivo que traía. Compramos una cama para mí, escritorio, silla para el escritorio, y todas las cosas que según ella yo necesitaría. Pasamos por un banco y deposite en mi cuenta todo el

