-¿Me vas a pegar o qué? Te advierto que estoy embarazada y si tratas de lastimarme, te aseguro que te vas a arrepentir el resto de tu vida.- Ya no iba a tolerar su falta de respeto, no con lo poco hombre que fue al dejarme sola durante los 3 meses de embarazo. Pero para Demian, esto no significaba nada y mi comportamiento no era el adecuado; creía que le esperaría feliz, con una sonrisa, y lo recibiría como a un rey. -¿Te atreves a desafiarme? Ten cuidado, querida....Puedo ser amable, pero también puedo ser implacable... Y tú vas a aprender cuál es tu lugar -. Murmuró con tono sombrío, con sus ojos clavados en los míos. -Pobre imbécil... ¿Con qué derecho vienes a alzarte aquí como padre de mi bebé? Vienes con huevos y con la cabeza en alto, orgulloso de que estoy embarazada... Esos hue

