Sentí que mi corazón se paraba físicamente cuando aquellas palabras salieron de los labios de aquel hombre. Quería gritar de pura alegría y emoción, pero tampoco quería hacerme ilusiones. No sería capaz de soportar otra pista muerta. La voz de Gabriel resonó a través del enlace mental de la manada, sacándome de mis pensamientos. —Todos los guerreros y rastreadores de la manada deben reunirse conmigo fuera de mi casa en diez minutos. Dan y Eli estaban en la oficina en cuestión de minutos, ambos listos y preparados. Gabriel les había proporcionado más información y él y los chicos estaban extrayendo toda la información que necesitaban del rastreador que había descubierto la ubicación de Kennedy. Gabriel y Jayden estaban escaneando los mapas en el escritorio de Gabriel y Jayden señalando

