El sol calentaba fuertemente durante esa esa mañana, haciendo de ese uno de los peores días en la vida de Genevieve. Su mente estaba perdida en sus propios deseos y pensamientos. Ella deseaba estar en otro lugar menos allí. El salón de té de la mansión de la marquesa de Winchester estaba llena de gente, entre ellos todo el personal al que estaban capacitando para atender su fiesta de compromiso. Genevieve se mostraba cada vez más nerviosa con el paso de los días, y como no, tan solo faltaba una semana para el anuncio de su compromiso con el marqués en la fiesta organizada por la marquesa viuda de Winchester. —Querida, ¿Qué color quieres que sea tu vestido? —su futura suegra preguntó con una sonrisa. La marquesa viuda estaba más que feliz que su casa se vistiera de alegría con una b

