A pocas horas de estar sentada y tranquila en la sala de su casa llegó una visita inesperada, se trataba de Lauren, su mejor amiga, había llegado porque tenía algo muy importante que contarle. Era muy extraña su visita porque ella no gustaba de ir a otros lugares, le costaba mucho salir de la iglesia, tanto así, que ni siquiera iba a restaurantes, todo se reducía a las cosas que podía comprar cerca. Si había ido hasta su casa era porque realmente tenía que contarle algo grave, la llevó un viejo amigo en su carro, pero ella no quería que se diera cuenta de la conversación, así que le recomendó darse un paseo por el bosque. Khloe mencionó que no era recomendable, puesto eran las cinco y media de la tarde, ya casi llegaba la noche y temía que le pudiera pasar algo. El amigo de Lauren era un dogmático religioso, no creía en el mal, solo en la presencia de Dios en su vida, decía que él siempre lo protegía y estaba seguro de que nada malo le pasaría, además, llevaba mucho tiempo sin salir del condado, quería respirar un poco de paz. Khloe se lo advirtió nuevamente, pero este hizo caso omiso a todas sus advertencias, se fue echándose la bendición y pidiendo al cielo protección. A pesar de que Lauren sabía que las advertencias de Khloe estaban bien fundamentadas, pensaba que a una persona tan religiosa, buena y bondadosa no le podía pasar nada malo. Se despreocuparon en cierta medida e iniciaron su conversación, la monja le contó que estuvo averiguando con un misionero que ha viajado por muchas partes del mundo sobre el tema de los hombres lobos. Este hombre en África tuvo la oportunidad de presenciar una situación parecida, había un monstruo que devoraba a niños de las aldeas que se iban a jugar lejos de casa. Lo más relevante de la historia es que en un principio la criatura solo podía salir de noche, pero después el sol no le hacía daño, así que las víctimas empezaron a ser las personas que salían a plena luz del día. No sabía hasta qué punto eso podía pasar con su amigo, el misionero manifestó que tardó un rango de diez años para que eso ocurriera. Las personas de la comunidad no habían hecho nada para detenerlo porque no les parecía tan difícil cuidarse, solo era cuestión de hacer todo lo necesario en el día y evitar salir en la noche.
Khloe no sabía con exactitud cuál era la edad de Evan y hace cuánto estaba convertido en hombre lobo, él a veces mencionaba un rango de tiempo, pero sinceramente no recordaba hace cuánto había iniciado su transformación. La monja era una verdadera amiga, así que no le contó al hombre dónde estaba exactamente la criatura, puesto que era muy curioso y podría venir a revisar, topándose con las autoridades y dejándoles saber lo que estaba pasando, lo dejó con la inquietud, como si se tratara de una averiguación esporádica. Una otro dato que a Lauren le pareció curioso fue que ese hombre transformado en África también tenía una conexión con un animal, aunque no con un lobo, más bien con un tigre, era muy extraño, sin embargo, esas dos historias podían estar conectadas. Después de que esas criaturas pasan tanto tiempo transformándose llega un momento en el que la animalidad le gana la batalla a la parte consciente y se adapta a la naturaleza y, por ende, al sol. La monja fue hasta su casa precisamente porque le preocupaba que eso mismo le pasara al hombre lobo y que ya no bastará con que la luna no estuviera totalmente puesta, sino que a pesar de que hubiera nubes la atacará. Las víctimas en África fueron centenares, casi que no logran acabar con ese asesino, entre las comunidades se empezaron a cuidar unos a otros, poniéndole trampas al misterioso animal. Además, como cada vez perdía más su parte humana se le hacía más difícil razonar. Antes esquivaba las trampas como cualquier cosa, pero con el tiempo actuaba igual que cualquier ser irracional, y en una de tantas, cayó, sus pies y manos quedaron atados gracias a una ingeniosa maniobra de un cazador experto, a pesar de que tenía mucha fuerza no pudo liberarse, la trampa estaba hecha con alambres de púas y metales gruesos. Lo exhibieron ante las personas más afectadas, las cuales le reprochaban todo lo que había hecho, pero ahí no había mucho que hacer, él no entendía nada de lo que le decían, simplemente seguía sus instintos y trataba de liberarse.
Lo único positivo del asunto era que la transformación se podía ir notando, ante la primera señal podría dejar de visitar a su amigo Evan. Llegaba el punto en que ni siquiera en día se volvería una persona normal, nada lograría cambiarlo. Khloe puso en duda este último punto y le contó que en un momento muy íntimo que tuvieron, logró transformarse totalmente, ante esta confesión la monja se escandalizó, no podía entender cómo era posible que hubiera pasado algo s****l con un monstruo y asesino. ¿Qué pensaría Blake de todo eso? un hombre que siempre ha trabajado para darle lo mejor y ella engañándolo con alguien que podría matarla. La monja se empezó a echar muchas bendiciones encima, no quería que el pecado la tocara a ella también, sacó agua bendita de un frasco y se la untó a su amiga, le pedía a Dios que le quitara esos extraños deseos. Khloe respetaba mucho su religión, pero le causaba un poco de gracia lo que estaba haciendo, Dios no podía quitarle esos deseos porque simplemente eran naturales. La religión siempre trataba de reprimir lo más natural de las personas a saber su sexualidad, por eso creía Khloe que había tanto problema con el tema de abusos sexuales por parte de los sacerdotes y pastores. Contrario a todo lo que pudiera pensar su amiga, a ella le parecía que había sido una experiencia totalmente gratificante, no muchas personas podían darse el lujo de decir que estuvieron con una criatura sobrenatural. Al menos cuando naciera su hijo podría contarle historias de terror reales, aunque cambiando el nombre de la protagonista por supuesto. Lauren no sabía que estaba embarazada, de inmediato la felicitó, señalando Blake sería un padre excelente, realmente el indicado. Khloe era un poco maldadosa y quiso preocuparla un poco, le dijo que realmente no estaba segura si era de Blake o del hombre lobo, pudo ver como su rostro empezó a cambiar de color, se puso pálida mientras mencionaba que ese sería el anticristo. De ser así, lo más probable era que saliera con rasgos asesinos, igual que su padre, o que incluso se convirtiera en las noches. Lauren nunca había estado de acuerdo con el aborto, pero le sugirió mucho que pensara si realmente ese niño debía hacer.
El aborto era legal en unas condiciones específicas, cuando el bebé venía malformado o la madre corría peligro. Este caso sería peor que cualquiera, ese ser vendría con un instinto asesino y unos modos de vida que lo llevarían a cometer los peores crímenes. El problema era que Khloe no sabía de quién era, aún podía darle la oportunidad de ser un niño normal, en el caso de que el padre fuera Blake. Su amiga notó el collar que estaba en su cuello y le advirtió que utilizar amuletos no estaba bien visto por Dios, solo su protección era la más efectiva, pero ese tema no tuvo mucha relevancia. La charla duró un largo rato, Lauren ya se quería ir, pero su amigo aún no aparecía, ya estaba preocupada. Khloe no estaba angustiada porque sabía que Evan estaba en busca de la comunidad de los hombres lobos, posiblemente estuviera allá muy lejos. Le propuso salir juntas a buscarlo, ella le prometía que nada malo pasaría, incluso le confesó que tenía la certeza de que su gran amigo Evan estaba esa misma noche en otro lado, así que no era posible que él le hubiera hecho daño a su amigo. La monja confío en ella y en la protección de Dios, juntas salieron y caminaron por las carreteras pavimentadas, alumbrando cada parte de diferente lado. Después de caminar pocos minutos vieron un rastro de sangre, como si alguien hubiera caminado por ahí y estuviera herido. No obstante, también podría ser la sangre de un animal, así que no podían fiarse mucho de ese criterio, siguieron el rastro y luego encontraron un reloj que Lauren aseguraba le había visto a su amigo, era muy fino se lo había regalado su padre. Eso les dejaba ver con claridad que estaba en peligro, algo malo le había pasado y tenían que ayudarlo antes de que fuera demasiado tarde. A Khloe le costaba aceptar que se tratara de Evan, pensó que realmente iba a ir a buscar esa comunidad para luego enseñársela a ella, o al menos decirle cómo vivían allí, a pesar de sus miles de defectos no era mentiroso, por eso cada cosa se le hacía más rara. Continuaron un poco asustadas, siguiendo la sangre en medio de la noche, se asombraron mucho cuando vieron un dedo fresco, por su aspecto se hacía evidente que había sido arrancado de la mano hace pocos minutos.
Tenían que reconocer que estaban frente a una situación de mucho riesgo, Lauren quería llamar a la policía, pero Khloe se lo impidió, no quería que se entrometieran, además, ellos querían asesinarlo. Avanzaron un poco más y descubrieron algunas partes del cadáver del amigo de la moda, se lo habían devorado por completo, solo quedaban rastros de su camisa, una pierna y del cráneo, seguro por el ruido que ellas hicieron al buscarlo la criatura escapó. Sus huellas todavía estaban muy frescas y la sangre apenas se derramaba de algunas de sus partes. Lauren estaba muy alterada, le reprochaba a Khloe su relación con ese asesino, de alguna manera, si ella no hacía algo para detenerlo estaba siendo cómplice de sus aberraciones. Si ella no cambiaba de opinión no podrían continuar siendo amigas de toda la vida, incluso la monja estaba dispuesta a contarle a la policía todo lo que sabía, incluyendo lo de Khloe. A pesar de que siempre le había prometido lealtad, ese era un caso muy diferente, estaba en riesgo la vida de las personas, incluso la del bebé. Khloe no sabía qué hacer, era consciente de que estaba mal defender al hombre lobo, pero no quería que acabaran con él, todavía le faltaban muchas cosas por descubrir, sabía que estaba siendo un poco egoísta por no pensar en las demás personas, pero esa había sido su elección de vida. Le rogaba a su amiga que no le dijera nada a nadie y mucho menos a las autoridades, pero ella estaba encerrada en su idea de hacerlo, entre llanto y gritos le pedía a Khloe que reflexionara, todos estaban corriendo mucho peligro gracias a que ella quería conocer un mundo nuevo. La joven sabía que no la iba a convencer y mucho menos teniendo en cuenta que frente a ellas estaba lo que quedaba del cadáver, la persuadió para regresar a casa y llamar a la policía para que recogieran sus partes y se las entregaran a la familia. Luego de eso podrían contar la verdad, ya estaba dispuesta a hacerlo, le hizo creer que tenía razón.
De camino a casa había un silencio muy incómodo, en parte la mona estaba enojada con Khloe por hacer parte de toda esa masacre, así fuera desde la sombra. Con todo lo que había pasado a Khloe se le había olvidado que su esposo ya debía estar en casa a esa hora, se le olvidó dejarle una nota o algo explicando su ausencia, a esas horas de la noche era muy posible que él ya estuviera angustiado o incluso con la policía, lo que podía ser problemático. Para su sorpresa, cuando llegó no lo encontró, eso le dio algo de ventaja para realizar su plan. Tomó el teléfono y lo llamó, le preguntó dónde estaba y este le respondió que tenía que quedarse en una reunión después del trabajo. Sin embargo, ella sabía que eso era mentira, casi nunca los hacían quedar y mucho menos hasta tarde, en especial a las personas que vivían en zonas rurales, los jefes de alguna manera eran conscientes de la situación que se estaba viviendo. Acto seguido llamó al jefe para preguntarle lo mismo, ante lo cual este le negó todo lo dicho por Blake. Eso le dejaba claro que se encontraba con Flor, luego hablarían de eso y aclararía el asunto, por ahora, tenía cosas más importantes que hacer. Le hizo saber a su amiga la monja que ya iba a llamar a la policía, es más, prefería que lo hiciera ella misma para que no creyera que les había dicho cosas que no eran. Le entregó el teléfono la monja, quien temblaba mientras marcaba el número, cuando por fin se lo puso en la oreja Khloe le dio un golpe en la cabeza con un palo de escoba. Lauren cayó de inmediato, ella aprovechó para atarla de manos y pies, con mucho esfuerzo la arrastró hasta el sótano de la casa y allí le tapó la boca para que no pudiera hacer ruido, tenía que buscar la manera de evitar que su esposo la descubriera, por suerte no pasaba mucho tiempo en casa y siempre llegaba cansado. No sabía en qué se había convertido, en ese instante solo pensaba en proteger a su amigo.