Antonio sostuvo la fotografía entre sus dedos. Su mandíbula se tensó mientras sus ojos recorrían la imagen una y otra vez. Su corazón latía con fuerza. Conocía a la persona en la foto. -¿Por qué él? -preguntó sin despegar la vista del papel. Daniel sonrió con calma y se sirvió un whisky en un vaso de cristal. -Porque es un obstáculo. Uno que ha estado metiendo las narices donde no debe. Antonio dejó la foto sobre la mesa. -Y si me niego... Daniel se encogió de hombros. -Sofía muere. Y después, Martín. Y después, uno por uno, tus hombres caerán. Hasta que no te quede nada más que rendirte o morir tú también. Antonio sintió un ardor en el pecho. Sabía que Daniel era capaz de cumplir sus amenazas. -¿Y si lo hago? ¿Si elimino a esta persona, me darás la cura? Daniel se inclinó sobre

