Mientras que Ash parecía reconfortado, Willow se veía preocupada. —Será malo si papá vuelve a casa, ¿verdad? Empeorará las cosas y os hará daño a ti y a mamá otra vez... No quiero eso. Sus palabras afectaron a Ash, quien se entristeció, y ambos se enfadaron. Cassya los abrazó para acercarlos. Cada uno apoyó la barbilla en su hombro. Cassya habló con firmeza: —Papá no va a volver a casa. Mamá y yo no vamos a dejar que se mude y le demos la oportunidad de arruinarnos aún más la vida. Si vuelve a aparecer por la puerta del colegio, ignórenlo si no quieren hablar con él... no le deben nada. Ash y Willow asintieron antes de alejarse de ella, con el semblante un poco más relajado. Cassya se enderezó de nuevo, ofreciéndoles la mano mientras caminaban de regreso a casa. Al llegar, Cassya siguió

