Cap 18 Es Pasado

1127 Palabras
Omar respiró hondo y le comentó. “Él te ha estado buscando todos estos años”. Quería ver su reacción. Lili sonrió. “No se para que, se nota que es muy feliz con su prometida”. Ella acomodo su cabello. “Es pasado y a pesar de que lo sigo amando como cuando éramos chicos, solo son recuerdos”. Las palabras de Omar se quedaron en su boca queriendo explicarle algunas cosas que pasaron con Roger, pero en ese momento se convirtió en un hombre egoísta y se quedó callado. Siguieron caminando por la playa por un rato más. Más tarde Omar y Lili salieron de la casa, lo acompañó a su coche, antes de abrir su auto Omar se detuvo tomando la mano de Lili besando el dorso. “Me divertí mucho, gracias por invitarme”. Lili apretó su mano regalándole una gran sonrisa. “Gracias a ti, es bueno que nos hayamos encontrado de nuevo, puedes venir a quedarte”. Omar sonrió por unos momentos y de forma pícara le dijo. “Volveré a la ciudad mañana, pero prometo volver en unos días, tenía pensado tomarme unas vacaciones antes de irme de gira y creo que este es el mejor lugar para hacerlo… Ahora que me has invitado a tu hacienda, no dudaré en venir a verte”. Lili se alegró. “Bien, estaré esperando tu visita, eres bienvenido aquí cuando quieras”. Omar le dio un beso en la mejilla y subió a su auto, ella observó al coche alejarse. Desde la ventana de la hacienda, los niños observaron todo. Bruno miró a su hermana. “A mamá le gusta”. Clara confirmó asintiendo con su cabeza. Se quedó pensativa. “Pero… no es papá”. Ella deseaba tener un padre como todos los otros niños y soñaba con que un día él vendría a buscarlos. Bruno hizo una pequeña mueca, él también tenía esa esperanza. “Mamá encontró un hombre que la hace sonreír, debemos estar felices”. Clara aceptó las palabras de su hermano, su madre los hacía muy felices, los cuidaba, protegía y mimaba, ellos también querían verla feliz. Habían hecho una promesa de gemelos, si papá no volvía por ellos, encontrarían un buen hombre para mamá que la hiciera feliz, así como el abuelo hacía feliz a la tita María, sentían en el fondo que su madre se sentía sola y a veces la escucharon llorar en su habitación, en otras ocasiones estaba distraída y triste, querían lo mejor para ella. Lili subió las escaleras, en el camino una mano con uñas muy cuidadas y pintadas la arrastró a una habitación, la llevó hasta la cama y la sentó amenazándola. “Ahora si me vas a decir todo ¿Quién es? ¿De donde lo conociste? ¿Te gusta?”. Lilia negó con la cabeza sonriendo pensó por un momento en las preguntas y contesto contándolas con sus dedos. “Pregunta uno …Se llama Omar Méndez, dos… Estábamos juntos en la universidad, 3… si… creo que sí… es muy guapo y ha madurado mucho a lo largo de los años”. Alondra se cubrió la boca para no gritar asombrada. “Lili… ¿Estás hablando al fin de un hombre? ¡No puedo creerlo! Mi hermanita va a volver al ruedo”. Lilia golpeó su cabeza juguetonamente. “¡Oye!, yo siempre he estado en el ruedo…solo que no había llegado el indicado, además, Omar es mi amigo, pero no te negaré que es muy guapo”. Alondra vitoreaba por la habitación, Lili solo negó riéndose de las ocurrencias. Alondra se detuvo. “¿Vendrá mañana? Debo ponerte muy linda para él”. Lili negó. “El regresó a la ciudad, tenía asuntos que resolver”. Alondra se dejó caer en la cama en señal de derrota. “Pero… ¿Cuándo lo volverás a ver?”. Lili movió sus hombros. “No lo sé, pero dijo que volvería”. Alondra se quedó pensativa. Sería difícil que volviera, a la gente no le gusta mucho vivir en este lugar, la mayoría se muda a la ciudad alejándose de la isla, un hombre como Omar no está acostumbrado a vivir en un lugar como este. Se dio por vencida por el momento, si de verdad le gustaba Lili él vendría de nuevo. Al siguiente día, Omar regresó a la ciudad, condujo hasta las oficinas de KINGSTAR, subió al elevador y caminó hasta la oficina principal saludando a la gente que se encontraba trabajando, llegó hasta la presidencia. “Buenos días señor Méndez”. Lo saludó la secretaria amablemente. “Buenos días Juanita ¿Está tu jefe?”. La secretaria afirmó con la cabeza. “Si, lo está esperando”. Omar tocó la puerta entrando, la oficina era grande y muy lujosa, había una pequeña sala muy elegante y en el fondo un escritorio cerca del gran ventanal, la silla estaba de espaldas. Omar caminó hasta el escritorio sentándose en la silla. “He vuelto”. La silla se giró encontrándose con Roger… “Tardaste mucho… ¿Encontraste lo que buscabas?”. Omar sonrió. “Encontré algo mucho más interesante…” Roger sabía que Omar viajó buscando músicos para abrir sus conciertos, quería artistas nuevos, darle la oportunidad de darse a conocer en el medio, era un viaje de solo dos días como máximo, pero había terminado quedándose más tiempo. Roger lo observó detenidamente e intrigado preguntó. “¿Conociste a alguien?”. Omar sonrió burlándose. “Se podría decir que me reencontré con alguien”. Roger se levantó caminando al bar conocía a Omar, tenía algunas aventuras por ahí cuando viajaba, pero nada serio. “A, si… ¿Es bonita?”. Omar recordó a Lili. “Mucho, antes no tuve la oportunidad de salir con ella, pero esta vez no pienso perder la oportunidad”. Roger levantó el vaso brindando. “Bien, te deseo lo mejor, disfruta el momento”. Omar también levantó el vaso y brindó tomando todo el líquido, después le comentó lo que tenía planeado. “Hablando del momento… necesito mis vacaciones… quiero tomarlas a partir de esta semana”. Roger entrecerró los ojos. “¿Y ese cambio?”. Ahora estaba intrigado por lo que pensaba hacer Omar. Omar nunca quería descansar, le gustaba su trabajo y siempre estaba muy dedicado. “Quiero volver a la isla”. Mirándolo pensativamente Roger tomó su trago ofreciéndole a Omar otro. “¿Tanto te gusta la mujer?”. Omar tomó el trago diciéndole. “No tienes ni idea de lo importante que es para mí”.
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