Al terminar la abracé fuerte sin querer soltarla, teníamos mucho que aclarar. Dejé que se calmara su respiración agitada y cuando iba a hablar escuché la puerta y recordé a los chicos del equipo. “¡Maldición!”.
Me levanté rápido buscando mi ropa y le dije. “Vístete, No salgas de la habitación”.
Pensé por unos segundos antes de abrir la puerta, que podría decir, lo mejor era dejar a Lili encerrada en mi habitación toda la noche ¿Sería lo mejor?
Volvieron a tocar, pero más fuerte y me acerqué a abrir. “Trajimos cervezas y algunas frituras, el partido empieza a las tres”. Entraron los chicos mirando mi departamento y buscando donde sentarse.
Uno de ellos miró hacia atrás y me dijo. “Hey Roger ¿No sabíamos que te acostabas con la nerd?”.
Otro le siguió. “Debes ser delicioso estar con una calladita como ella. ¿Por qué no la compartes?”.
Giré para mirar a Lili de pie cerca de la puerta de mi habitación y les dije lo más sereno posible. “Calma amigos, ella no es de esas, solo está aquí para ayudarme con Mate”. No quería que la molestaran.
Todos se miraron entre sí y suspiré diciendo. “Es fea y anticuada. ¿Cómo podría fijarme en alguien como ella?”. Esperaba que ellos se rindieran con Lili y la dejaran ir.
Vi como Lili camino a la puerta y me alegraba que se fuera, pero se encontró con Bianca. No sé de dónde tomó fuerza, pero Lili la aventó a un lado y sus amigas se enojaron, yo persuadiendo les dije. “Esperen, no importa vamos a divertirnos”.
Bianca cerró la puerta y me quedé de pie en el mismo lugar mientras todos se acomodaron en mi departamento jugando y burlándose entre ellos.
Estaba cansado y quería que se fueran, me levanté del sillón y me fui a mi habitación, al entrar recordé lo que pasó de nuevo en mi cama y sonreía recordando a Lili, me acerque recogiendo las sábanas y empecé a tenderla, en eso entro Bianca gritando y vociferando. “¿Te acostaste con ella? ¡Te acostaste con esa zorra!”.
Yo giré y le dije sin tapujos. “Si”.
Ella se acercó y me abofeteó. “¡Cómo pudiste!”. Indignada empezó a llorar y reclamar. “Yo te amo, ¿Qué pasa con lo nuestro? nuestros padres están arreglando todo para nuestro compromiso”.
Yo me burlé. “Y quien te dijo a ti que me quiero casar? Y contigo”. La menosprecie en todo momento.
Ella decía un montón de estupideces mientras yo terminaba de limpiar todo, salí y ella lloraba detrás mío, los chicos se levantaron y empezaron a despedirse al ver a Bianca como una loca.
Cuando todos se fueron le grité. “¡Basta! ¡Lárgate de mí departamento! ¡No quiero verte más!”.
Bianca molesta salió, yo suspiré y empecé a limpiar el desastre que todos dejaron, cuando terminara iría a buscar a Lili.
Más tarde me di una ducha, tenía que hablar con Lili y con el señor Arturo, la televisión estaba encendida en las noticias y fue cuando lo oí, hablaban sobre un fraude en la empresa de la familia Montalvo, escuché y me quedé de pie mirando las imágenes.
El padre de Lili, el señor Arturo estaba en la televisión lo acusaban de fraude y desfalco, yo negué con mi cabeza mientras escuchaba la noticia, el hombre era muy bueno, no podía creer que les estuviera pasando eso.
Busqué mi teléfono marcando frenéticamente su número, ella no contestaba, marqué infinidad de veces, pero nada.
Salí rápidamente y me dirigí a la mansión donde vive Lili. Había mucha prensa y policías alrededor.
Observe adentro y el mayordomo Moisés estaba hablando con los policías.
Brinqué el cordón policial y corrí hacia él.
“Moisés, ¿Dónde está Lili?”. Yo estaba muy preocupado, su padre ya era un hombre mayor y padecía de la presión.
Moisés solo negó mirando a los policías que hablaban entre ellos. “Se fueron”. Me dijo en voz baja para que nadie más lo escuchara.
Yo me quedé en shock pensando en sus palabras, salí del lugar y regresé a mi departamento, al entrar a mi habitación poco a poco recordé:
Te amo Roger… Siempre te ha amado…. ¿Puedes amarme?
Era la voz de Lili…
Era Lili mientras yo…
Recordé cómo la besaba, como la hice mía, ella era tan hermosa, su piel, su aroma, besé cada parte de su cuerpo infinidad de veces.
"Lili…" Solo susurré después de pensar bien las cosas, lo que paso no fue solo sexo… lo que pasó entre nosotros era algo diferente, lo que sentí en ese momento era especial…
Tocaron a mi puerta y pensé que era ella. Corrí a la puerta, al abrir me encontré con el chico que estaba con Lili en la escuela.
“¿Escuchaste lo de la familia de Lili?”. El entró sin permiso, estaba algo nervioso.
Yo asentí. “¿Sabes dónde están?”. Le pregunté intrigado.
Omar negó. “¿No te dijo nada sobre eso? Se supone que eres su amigo”.
Me sentí indignado ante sus palabras, claro que era su amigo, él mejor, él que había estado con ella desde niños, yo lo miré preguntando. “¿Te interesa ella?”.
Omar afirmó mis dudas. “Claro que me interesa, es muy linda, desde que la conocí me gustó, pero sé que nunca me haría caso”.
"¿Por qué?". Pregunté confundido.
Omar frustrado se golpeó la cabeza. “¿Eres tonto? Ella te quiere a ti, ¿Nunca lo has notado?”.
Yo negué como estúpido. “No… ella y yo nunca…” No sabía qué responder. Nunca la había visto más que como una hermanita menor o una linda chica a la que cuidaría siempre.
Omar resopló. “Si sabes algo por favor avísame, solo quiero saber si está bien”. Me miró por un momento con lástima.
Él salió de mi departamento, mientras me quedaba en el centro del lugar pensativo. Caminé hasta mi habitación y me senté en la orilla de la cama, no podía sacar a Lili de mi cabeza y pensando en los problemas que estaban metidos ella y su padre.
“¿Dónde estás Lili?” Pregunte en voz alta, el silencio de la habitación me sometió a un dolor profundo lleno de soleda