Cap 11 Chico Nuevo

1079 Palabras
Un semestre nuevo comenzó, odio el ir de vacaciones con mi padre, tener que soportar a mi madrastra y su hijo era desgastante, ellos siempre me hicieron a un lado y me menospreciaban cuando mi padre no estaba cerca, fingían llevarse bien conmigo ante las personas, al parecer era deseo de mi padre tener a todos juntos para poder demostrarle a la gente que éramos una familia muy unida. -Mentiras y más mentiras… El día de la presentación de Lili solo pude mandarle un mensaje disculpándome, estaba realmente apenado y arrepentido, lo peor no tuve oportunidad de hablar con ella en todas mis vacaciones, la extrañaba mucho. Salí de mi salón antes de que Bianca viniera a acecharme. Busque a Lili por todos lados, después recordé su lugar favorito, camine hacia las bancas y ahí estaba comiendo y escribiendo en su libreta de canciones, era una costumbre de ella, a veces tenía que recordarle comer porque estaba tan entretenida que se terminaba el tiempo del almuerzo y teníamos que regresar a los salones. Cuando estaba apuntó de llegar, noté a un chico a su lado, fruncí el ceño, Lili no era una chica que le gustara estar rodeada de gente, mucho menos de hombres desconocidos. “Hola Lili”. Ella me miró, realmente era muy linda e inocente. No sé qué me dijo porque yo miraba al chico, me molestaba lo atento y cómo la veía, como si… ¿Le gustara? “¿Quién es él?”. Le pregunté lo más tranquilo posible, pero por dentro me carcomía la intriga. “Él es Omar, es mi nuevo compañero”. Lili dijo su nombre y un sabor amargo llegó a mi boca. Estaba a punto de seguir preguntando cuando Bianca apareció, tuve que acompañarla a buscar su comida, yo también me había olvidado de comprar la mía por buscar a Lili, suspire al empezar a escuchar a Bianca, su conversación era fastidiosa, creo que esto de estar con ella estaba por terminarse, últimamente no la soportaba. Solo hablaba de coches, ropa y las últimas marcas, todo lo relativo al dinero. “Oye Roger ¿Me escuchas?”. Ella preguntó indignada. Cruzó sus brazos al notar que yo no le prestaba atención. Yo asentí, dándole una mordida a mi sándwich. Ella enojada cruzó sus brazos. “¿Qué te pasa? ¿Estás raro?”. “Estoy cansado”. Es lo único que dije para que me dejara en paz. Bianca se quedó en silencio y me alegraba eso. Se giró para hablar con sus amigas dándome algo de espacio, ellas se despidieron dejándonos solos. Yo terminé mi comida y solté la idea que vagaba en mi cabeza. “Creo que sería bueno que nos diéramos un tiempo”. Ella me miró confundida y asustada todas hacían los mismos gestos, era típico. “Pero ¿Por qué? nosotros nos amamos y nuestros padres son amigos ... La interrumpí. “Me gustas, yo nunca he dicho que te amo, solo hemos salido por unos meses y sabes muy bien que me importa un comino lo que mi padre piense”. Ella ya lloraba por mis palabras, odiaba cuando hacían eso, solo me daban más repulsión. “Pero ya conociste a mis padres, ellos te quieren, no puedes dejarme solo así”. Discutimos por un rato hasta que ella entendió, suspiré inquieto, fue más difícil de lo que pensé que entendiera. “Está bien. Aceptó, pero acompáñame a la fiesta de la escuela será en unos días por la noche, mis amigos saben que iremos juntos, no me gustaría ir sola”. Yo acepté no vi que hubiera algún problema, era la última vez que saldríamos juntos. ………………… La semana fue pesada, tuve varias discusiones con mi padre, después de años sin hablarme curiosamente tenía intención de arreglar nuestra relación, nunca pudimos llevarnos bien en el pasado, desde que mamá cada vez se fue la situación se volvió caótica, lo mejor que pude hacer es salir de su casa y buscar donde vivir por sí mismo. Días después… Pase por Bianca a las 10 de la noche, iba muy bien vestida y sonreía feliz, era extraño, como si no fuera nuestra separación esta noche. Cuando llegamos sus amigas se acercaron y empezaron a platicar, caminé por el lugar, me encontré con el chico que estaba con Lili, él conversaba con otros conocidos, Bianca llegó con un vaso y me lo entregó. “Brindemos por nosotros”. Yo la observé un momento mientras tomaba el vaso. “Por el fin”. Tomé de un sorbo toda la bebida, estaba fuerte y me picaba en la garganta. Conversamos por un rato con los presentes, ella no dejaba de abrazarme con una gran sonrisa, yo estaba cansado y empezaba a tener sueño. “¿Estás bien Roger?”. Ella preguntó. Mi mirada estaba borrosa. “Creo que me hizo mal la bebida”. Caminé un poco y todo me daba vueltas, las caras de los presentes se distorsionaban en mi vista, después sentí como algo suave en mi espalda y cerré mis ojos. Mi cabeza daba vueltas cuando escuché una dulce voz. “¿Roger?”. Abrí los ojos y observé frente a mí, a Lili, era tan linda, su cabello n***o y sedoso caía en mi pecho mientras ella me revisaba muy preocupada. “Lili… Viniste… A la Fiesta…” Yo no podía hablar bien y quería reírme, se me hizo extraño verla en la fiesta ya que a ella no le gustaba asistir. “Si, vine por ti, creo que no estás en condiciones de quedarte”. No sé cómo, pero me levantó, sentí como caía en sus hombros. La música estaba movida mientras bajábamos las escaleras. "Quedémonos en la fiesta, bailemos juntos…" Le pedí a Lily recordando cuando bailábamos solos en el departamento, era genial. “No se va a poder, vamos salgamos rápido de aquí”. Te amo Roger… Siempre te ha amado…. ¿Puedes amarme? Eran frases que escuchaba en mi cabeza mientras dormía, me desperté con la luz del sol, mi cabeza dolía, miré alrededor, estaba en mi cama, en mi departamento. Giré y la vi… “Lili”. Ella me miraba atenta, noté de inmediato que estaba desnudo igual que ella. “¿Tuvimos sexo?”. Ella asintió sin hablar. Sus hermosos ojos tenían un brillo intenso, eran suplicantes y temerosos.
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