Bella sintió que aquel pequeño beso prendía fuego al pequeño mundo que ella conocía. Sintió como si se estuviera derritiendo por dentro, como si su cuerpo estuviera a punto de alcanzar la estructura pastosa de un helado de crema. Deslizó los brazos alrededor del cuello de Alex y se apretó contra él, buscando su solidez, su fuerza. Buscando su calor. Podía sentir todas esas cosas irradiando de él y entrando en ella, ofreciéndole su refugio. La cabeza le daba vueltas como si el mundo girase alrededor de ella de forma loca y desenfrenada. Estaba sintiendo unas sensaciones maravillosas. Se sentía otra persona. Era como si la hubieran desintegrado, molécula a molécula, y luego la hubieran reconstruido de nuevo. Emocionada, anhelante y dichosa, reunió todas sus fuerzas y le devolvió el be

