Una vez llegamos con los demás a la barra, Gabriel brindó una ronda de tragos. Karina por su parte celebró su llegada y se tomó su trago muy feliz, Bruce y Martín lo recibieron con mucha empatía, como siempre. Pero Bruno... Se quedó a un lado de brazos cruzados y mirada gélida. Estrechó su mano y pude notar su mandíbula apretarse, Gabriel por su parte pareció no prestarle atención al asunto. Luego de tres tragos de tequila, un mojito y dos cervezas comencé a marearme. Una canción que me gustaba comenzó a sonar y arrastré a Karina conmigo hasta la pista de baile. Comenzamos a movernos al ritmo y a reírnos. —¿Quién era esa chica? —gritó por encima de la música. —¿Qué chica? —respondo confundida —La que estaba al lado de Gabriel. —enarco una ceja sorprendida— No me mires así, ¿creíste qu

