Capítulo 26

2886 Palabras

Una vez comenzó a oscurecer le pido a Bruno volver y acepta. Recorremos el mismo tramo hasta mi casa uno al lado del otro. Por alguna razón, tener su compañía ya no era incómodo, ya no sentía esa necesidad de mantenerme al margen con él y se podía decir que me agrada esa sensación de tranquilidad. Cuando estamos cerca de llegar a mi casa se aclara la garganta y habla por primera vez en el camino de regreso. —¿Sabes? —me echa una mirada de reojo— Un viejo amigo vive muy cerca de aquí, ¿te importa si pasamos un momento? Hace mucho que no lo veo. —Para nada, — respondí— vamos. —Muy bien, será rápido, lo prometo. Cruzamos una cuadra antes de mi casa y bajamos dos calles. Nos detuvimos delante de una casa con rejas negras, desde fuera se podía ver el amplio patio delantero de la casa. Al pa

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR