Me encuentro sentada en el sofá de la sala intentando encajar cubitos de un juego de tetri que descargué hace días en el teléfono para distraerme. Estoy frustrada porque el puntaje más alto que llevo es de 500, un asco total; quiero romper ese asqueroso récord, pero estoy a punto de perder y el puntaje que llevo hasta ahora es de 400. Lucho con todas mis fuerzas para encajar rápidamente cada pieza… pierdo con 420 punto. —Soy un asco— me reprocho a mí misma y bufo frustrada. Escucho unos toques en la puerta indicándome que han llegado las personas que esperaba. Lanzo el teléfono a algún rincón del sofá y como puedo me pongo de pie para tomar las muletas y avanzar hasta la puerta. Me escaneo como puedo haciendo una mueca de evidente desagrado. De verdad odio estas estúpidas muletas. Hoy

