Ya frente al espejo en la mañana me encuentro considerando si ponerme falda, pantalón o un vestido para ir a la oficina. Debido a que no he dormido casi nada y mis ojeras me hacen parecer un panda, no sería mala idea reportarme enferma por hoy. Llego a considerarlo al menos diez minutos. Al final opto por una falda de pliegues a cuadros rojos con n***o, un suéter n***o cuello de bobo por dentro de esta, unas medias panty, unas zapatillas negras brillantes y ya está, me maquillo y en el proceso pinto mis labios de rojo. Tomo mi bolso, mi móvil y comienzo a caminar las diez cuadras calle arriba para llegar al trabajo. Sé que cierta persona no debe estar apta para levantarse de la cama, al menos en un par de horas más. Cuando estoy en frente de la puerta suspiro cansada, entro y doy los bue

