¿Quién dijo que no existe el crimen perfecto? Enamora a una persona hasta que o pueda vivir sin ti y luego vete. Llego a mi casa y voy directo a mi cuarto, cierro esa puerta detrás de mí con el corazón en mil pedazos, cierro los ojos para evitar que las lágrimas salgan, pero todo fue en vano. Porque lo sé, sé que no hay vuelta atrás, él no me quiere, ya no siente lo mismo. Y yo soy una tonta crédula que depositó toda mi confianza en él, en su falso amor. Mi pecho duele, duele con una fuerza abismal, de esas que sientes que podrían matarte si lo permites. Comienzo a sollozar más fuerte, llevo las manos a mi pecho sintiendo un vacío inmenso. De repente, mis piernas no tienen fuerza, lentamente me voy resbalando pegada a la puerta hasta que llego al piso, recuesto mi cabeza en mis rodillas

