CAPÍTULO 43

1096 Palabras

El olor a café me llamó antes de abrir los ojos. Quise ignorarlo, pero una sombra se inclinó sobre mí y me besó la sien. —Arriba —dijo Thiago—. Comes algo y vamos. —Puedo masticar en el camino —murmuré, todavía pegada a la almohada. —No. —Su tono no admitía negociación—. Hoy vas con fuerzas. Me dejé llevar hasta la cocina. En la mesa había pan tostado, fruta cortada y un vaso de zumo. Me dejó un plato delante, se apoyó en la encimera y esperó. Comí más por obediencia que por hambre; el estómago se me encogía con solo pensar en la conversación con mis padres y con Jack. Cada bocado sabía a víspera. —¿Lista? —preguntó cuando terminé. —Si. Cogí la mochila con la carpeta y salimos al porche. El valle tenía esa luz limpia de después del riego; el sendero hacia el pueblo brillaba húmedo.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR