Epidosio 23

1547 Palabras
  Ruptura con el dolor.     Cuando alguien te hiere o lastima, el daño lo recibes tú; es a ti a quien le duele y le deja la marca de la herida causada.   Si no eres muy ávido con los sentimientos, vas cargando con el tiempo, todas esas laceraciones que te han hecho en algún punto, plagas tu corazón de decepciones, vas llevando una a una, las veces que te han hecho sentir miserable, insignificante, innecesario. Comienzas a hacer inventario de esas palabras tan feas e hirientes que han pronunciado en tu contra, de las veces que te han señalado y juzgado, que te han acosado, de esas tantas veces que se han inmiscuido en tu vida sin derecho, otras que se han osado a dictaminarte lo que deberás hacer, esas veces que se han olvidado de ti en tu momento de necesidad y otras tantas veces de otras tantas cosas…   Con cada persona de tu entorno, le asignas una lista y como cada día trae su propio afán, a la lista de cada uno le añades una a una decepción tras decepción, de manera acumulativa, como si fuesen puntos para una feria.   Vas cargando, guardando, juntando, aunando, en ocasión tras ocasión, todas esas cosas que manchan tu alma de n***o.   Con el tiempo, tu mente se va llenando de esos pensamientos, empiezas a dejar de alegrarte, de estar contento, de reír y por último tu sonrisa desaparece por completo. Tu corazón se va tornando cada vez más frágil y seco, hasta que cuando menos te lo esperas, se marchita, deshidratado y muere.   Estás sumido en una eterna amargura, sin importar que llueva, truene o haga ventisca, no te importa. No te importa el clima, la situación económica, las fiestas, la muerte, la vida o la enfermedad. Estás ajeno a lo que pasa, porque estás demasiado ocupado siendo infeliz por los maltratos de todos los que están en tu entorno. Desperdicias tu tiempo pensando con puntos y señales cada una de las veces que te han hecho llorar hasta secar cada lágrima sin poder mitigar el dolor…   Ellos, mientras tanto, siguen su vida y su rumbo, porque no les importaste antes y no lo harán ahora… Han percibido un cambio en ti, pero eso es parte de los cambios hormonales, eso es lo que se dicen para vivir bien consigo mismos; lo que tienes es rebeldía de adolescente, se te pasará en algún punto aunque ese punto no llegue nunca. Total, no les importas, nunca lo has hecho.   Llegados a un punto muerto, te preguntas que si eres feliz, que si así quieres pasar tu vida, expectante de las actitudes de los demás para contigo, siendo infeliz por causa de otro al que nunca le has importado, total nunca lo has hecho.   Con suerte quizá, recapacites en tu actitud de manera genérica y descubras que andar molesto con todos no es sano y que aunque cueste creerlo o encontrarlo, existen aún algunos seres con buena fe.   Con un leve empujón de un escaso buen amigo, podrá salir de la miseria en la que te has sumergido y empezarás a interesarte por ti mismo, a darle relevancia a tus propios asuntos, a que lo que no tienes sólo tú lo sabes y que al final del día es tu vida y nadie ha de vivirla por ti.   Entonces, encontrarás uno que otro compañero que se anime a emprender el viaje contigo, aunque en determinados puntos del trayecto, habrá obstáculos que solo tú podrás enfrentar y que eso no hace a tus compañeros más o menos humanos, porque existe una individualidad, cosas que sólo tú debes resolver.   Aprenderás a ir descargando poco a poco, todas esas pesadas cadenas que te han atado a la pena y a la tristeza.   Pondrás el dolor atado a un globo de helio, dirás adiós de una vez por todas y le dejarás ir lejos de ti, para que puedas, sin más inconvenientes, ser feliz.   °García     Dime cuándo, cuándo, cuándo.     Nos veo y no nos reconozco. ¿En qué nos hemos convertido?   Si hablar es una hazaña y compartir algo es una rareza, ¿qué nos queda entonces?   Estamos juntos, pero no revueltos, estamos enlazados, pero jamás unidos.   Dejamos de importarnos, o al menos eso parece y si en verdad lo hiciéramos, de nada sirve sin evidencias.   Quisiera saber cuándo fue que nos dividimos en islas distantes y a las vez tan cercanas.   Cuándo fue que, estando a la distancia del afecto y el interés, dejamos que el egoísmo y la desatención nos vencieran.   ¿Qué nos pasó? ¿Cuándo fue que nos perdimos?   Nos hemos convertido en personas que coexisten en el mismo hábitat, pero no comparten sus vidas.   ¿Cuándo perdimos los nexos que nos unían? ¿O es que acaso nunca los tuvimos?   Ya no lo sé.  No tengo respuestas.   ¿Llegamos a amarnos o sólo estuvo en mi mente?   Quizá me haya engañado, queriendo ver lo que se suponía me haría sentir bien.   Ya no lo sé, de todas formas lo que fuimos en algún punto ya no existe.       °García     Mi lugar   Necesito un sitio apartado de todo y de todos, lejos de crítica y murmuración, de estrés y afán por no ser lo que los demás quieren que sea.   Un espacio para abrazar la paz, en un rincón del mundo, un recoveco donde quepan mis pasiones sin reprimendas.   Un lugar de bonanza, donde sólo sean bienvenidos aquellos que traigan palabras sanas y de aliento y quienes se dispongan a escuchar mi voz.   Un lugar de calidez, armonía, plenitud.   Lo añoro porque espero conseguirlo, aunque aún no he descubierto cómo.     °García       El círculo de la vida       En la vida se ve de todo, Cosas malas, cosas buenas, Aprendemos cada día Y emprendemos nuevas metas. En la vida maduramos, Porque la vida nos obliga, La misma nos hace ver, Lo que el mañana nos brinda.   Vivir es un regalo, Aprender; una obligación Y por desgracia, morir, Es parte de la creación.   Existen quienes con prisa, Ponen fin a sus vidas, Ignorando en totalidad, El regalo que desperdician. Otros que, simplemente, Añoran que sea eterna, Pero aunque quieran o no, Morirán en su tiempo.   Hay pocos inteligentes, Que con actitud ejemplar, Se esfuerzan en el día a día, Esquivando toda tempestad. Se enfrentan a enfermedades, A todo tipo de tribulación, Y cuando pasa la tormenta, Son brillantes como el sol.   La vida, larga o corta, Trae achaques y alegrías, Lecciones, sufrimientos Y eternamente sonrisas.   El circulo de la vida, Nunca se ha de detener, La muerte nos aguarda, Aunque pese al entender, Todo moriremos, Aunque antes hay que vivir, Reír, comer y gozar, Ya habrá lágrimas al fin.   ¿Por qué no vivir hoy? Si la vida son dos días Y pese a todas las vicisitudes, Vale la pena vivirla.   °García              Fe ambulante.     Yo creo y he visto fe en las calles, más que en muchas iglesias, creo en la gente que cree, que se aferra a vencer el mal con el bien, llamando a las cosas que no son como si fuesen.   Yo creo y aprecio, sobre todo a aquellos que sin ser mi familia, amigos o vecinos tienen fe en que voy a triunfar, que me desean lo mejor solo porque sí, sin necesidad de un motivo y obviamente sin obligación, tienen buenos deseos para conmigo, que sin yo merecerlo quizá, quieren una buena vida para mí. Que se alegran de mis alegrías y se entristecen con mi pena.   Gente buena; esa que existe aunque escasee. Andan por ahí, pregonando cambios, dando sonrisas en este mundo tan individualista.   Creo en ellos porque sin lugar a dudas, son evidencia de que la fe y la esperanza nunca mueren. °García                     El presente más valioso.       Me gustan los regalos, que me sorprendan con detalles, con atenciones.   ¡Ja! ¿A quién no?   Es bello que te den obsequios, recibir bienes siempre se siente bien, pero a veces las cosas materiales son solo eso, material y dejan de ser para ti algo necesario.   En situaciones, lo que gusta es el cariño sincero de un abrazo, de un mensaje para saber si estás bien o la preocupación de si tienes hambre; cosas mucho más valiosas que el dinero o las cosas que puedas comprar con él. Y sí, aunque te da comodidad y quiero vivir con las facilidades del mismo, sé que irá siempre en segundo plano, porque no es lo mismo un bocado seco y en paz que una casa de contiendas llena de provisiones.   Prefiero ser feliz con lo poco, que amarga entre lo mucho.   Prefiero amor a una tarjeta de crédito y eso es mucho decir.   Prefiero la delicia de una buena compañía entre la escasez, a vivir rodeada de hipócritas y aduladores a quienes les interesan mis posiciones en lugar de mi personalidad.   Es mejor ser carente de todo lujo y bonanza económica si eso garantiza que seré feliz con quienes me quieran.   Sería ideal tener ambas cosas, disponer de mucho dinero y contar con buenos amigos, pero los amigos escasean y el dinero es vanidad.   Así que si tuviera que elegir entre amigos o teneres, siempre elegiré a los amigos, porque ellos hacen a esta vida de poca prosperidad, la más próspera de todas.   °García
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