Al menos sé que lo que Christopher y yo teníamos pensado se fue al diablo, lo llamaron de Italia y ahora ni como disfrutar de lo que tenía planeado para mí, regresamos en avión pero como pareja de novios… ¿Oficial? No sé, el caso es que tuvimos que regresar a Italia pero no tengo al idiota con el que llegue la vez pasada, ahora tengo a Christopher Leonardi. Bosteza antes de acomodar su cabeza en mi hombro, mis ojos van a él para ver qué ya se durmió. —Pobre bebé—se burla Marina. —¿Creen que nos deje de hablar sí le jugamos una broma?—los tres que son capaces de hacerle la broma a Christopher y eso lo he comprobado en unas horas de viaje. —Depende de la broma que le quieras hacer—ladea los labios antes de verme—. Parece que quieres que te mate—Bastián rueda los ojos al ver a Bianchi y H

