Despierto al escuchar a Elizabeth luchar con un ataque de tos. Aún medio dormido me levanto a ayudarla. Me quedo dormido en el mueble, solo hace unas horas ya que estoy al pendiente de bajarle la fiebre —Amor, respira ¿Quieres agua?—Le pregunto —Si por favor—Me afirma, se escucha cansada. Le busco el agua y se la doy. Es horrible verla que solo con tomar agua se agota. La gripe a tomado fuerza en ella en muy poco tiempo y está exactamente como estába mi mamá hace un mes atrás. —Te amo muñeca, quiero que te recuperes amor—Le confieso mientras me acerco a ella, m acaricio y le besó la frente ¡Me importa una mierda contagiarme—Pienso mientras me quedo a su lado. Elizabeth se duerme y me levanto hacerle una sopa. No come mucho y necesito tener fuerzas para recuperarse. Bajo y comien

