"Juego De Seducción"

1314 Palabras
Capítulo 6 Cautelosamente me mantengo escondida en ese muro, y cuando pretendo salir de ahí, veo como Bastián sube las escaleras tan sonriente hablando con la tipa esa, la cual tampoco deja de sonreír por medio de esa bocina. Rápidamente me vuelvo a esconder hasta notar como entra a su habitación. Minutos más tarde… Aún sigo parada frente a su puerta, desde hace un rato me he dado cuenta de que no ha ruido alguno, solo se escucha como la puerta de su baño se abre eso quiere decir que se ha dado un baño ¿Acaso pretende salir ahora mismo? Determinadamente tomo la perilla de su puerta la cual abro de golpe y efectivamente él piensa salir ahora mismo, algo que no pienso permitirle. Antes que nada, solo me quedo observando su outfit el cual es un pantalón y una camisa a medio poner. ¡Dios! Que pectorales tan perfectos, de pensar que una vez los bese, recordar eso me hace agachar la mirada y sonreírle al suelo. —Oye ¿Qué haces? —hace una mueca de desconcierto. —Quería que me explicaras algo de tu clase—digo con la intención de disimular. —Ahora no puedo, tengo que salir—acomoda su camisa intentando abotonarla. Sonrio de lado, a la vez que camino hacia él tomando sus brazos para deslizar esa camisa la cual tomo entre mis manos. Bastián me observa anonado, para luego tratar de quitar esa camisa de mi poder. —No te la daré, recuerda que estoy a tu cuidado, no puedes salir —me cruzo hacia otro lado evitando ser atrapada por él. —A ver señorita, no soy su niñero. Solo acepte porque mi madre me lo pidió, pero francamente no es mi especialidad tratar con la inmadurez de alguien como tú. Y dame la camisa, que es mi favorita Sus palabras tan francas hacen que la sangre se me suba a la cabeza, por ello es que enojada me voy al balcón en donde amenazo con tirar su camisa tan querida. Bastián me apunta con el dedo diciendo “Ni se te ocurra” Claramente eso para mí no es una amenaza, más bien es una invitación a que lo haga. —Clara, deja de comportarte así, créeme que no vas a ganar mi atención haciendo eso, más bien parece que sabes que voy a salir con la profesora Karime y por eso estás haciendo esto. Déjame decirte que no impedirás que vaya y sabes ¿Por qué? Porque anhelo salir con una verdadera mujer como ella. No tengo la menor idea del porqué, pero sus palabras me incomodan tanto que deliberadamente tiro esa camisa por el balcón, y antes de irme volteo a ver como su prenda favorita ahora esta revolcada en un charco de agua. — ¿Qué carajo hiciste? —suena tan enojado que cuando me sobrepasa solo me hace a un lado. Indignada no digo más, solo me paso de largo a la salida de esa recamara de la cual salgo enseguida. Por la noche… Si él pensaba que la tenia de ganar, yo le enseñare lo que es ganar, sonrío orgullosa sacando toda la ropa de mi closet, esta noche saldré a bailar y me importa un comino lo que piense, a ver que dice su madre cuando sepa que no pase la noche en casa bajo el cuidado del despampanante Bastián. Una hora después… Genial, me digo a mí misma viéndome al espejo, no cabe duda de que cuando saco mis atributos hasta parezco más grande, y aunque eso es genial no es lo mío, solo que me viene bien hacerlo de vez en cuando. Dejando de ver lo hermosa que me veo me dispongo a salir de la habitación, ahí mismo me encuentro a el señor profesor, mismo que está sentado en la sala, viendo papeles regados en la mesa de centro y el computador abierto, tal parece que está trabajando. Como sea ahora estoy muy molesta con él, por lo que solo bajo las escaleras con cuidado, ya que el tacón de mis zapatillas es muy alto, sigo bajando como también haciendo ruido con mis zapatos los cuales en cuanto tocan piso firme ahí está él quien me observa de arriba abajo. — ¿Sucede algo? —digo quitada de la pena en tanto avanzo un poco más hasta ser tomada del brazo. — ¿A dónde crees que vas? No puedes salir sin mi permiso—suena confundido. En automático miro de reojo sus ojos verdes los cuales se clavan en mí, debo aceptar que me encantan sin embargo estoy muy molesta porque hizo lo que no debió hacer, eso es compararme con esa mujer. —Para empezar suéltame, y no eres mi niñero como para tener tu permiso—lo veo molesta en tanto me suelto de su agarre. No tengo la intención de quedarme a escucharlo simplemente me dedico a caminar directo al coche en donde me espera el chofer, cuando estoy a punto de subirme al coche siento como Bastián me toma del brazo obligándome a caminar junto a sus pasos. Tuerzo los ojos en cuanto veo como se detiene en medio de la sala. —No puedes obligarme, no es justo que solo tú puedes salir y yo que ¿Acaso estas celoso? ¿Temes que encuentre con quien más divertirme? —pongo mis manos en su cuello lo cual hace que me acerque más a sus labios, los cuales estoy a punto de tomar, no obstante, se aparta de mí. —No es que este celoso, más bien tengo cierta responsabilidad sobre ti, no te hagas ideas que no son —vuelve a tomar mi mano llevándome a sentar a uno de los sillones—Toma repasa algo de biología que mucha falta te hace —tira unas hojas sobre mis piernas. De pronto una rabieta sale de mí la cual provoca que tire esas hojas en su cara a la vez que me pongo de pie viéndolo con tal enojo, que solo lo empujo para luego seguir con mi camino hacia afuera. Varios minutos después… —Seguirás intentando huir, por favor, ya te dije que no iras—me mira con advertencia. —Pues tendrás que permanecer con la mirada fija y serena en mí, puede ser que de pronto te de sueño y me escape —lo reto descaradamente. —Pues así será, pero sobre mí sales esta noche—termina de decir para simplemente poner unos lentes sobre sus ojos y seguir trabajando. Varias horas después… Claro como era de esperarse, él aún sigue activo en sus actividades mientras que yo estoy muy aburrida viendo el televisor. Maldita sea ¿Cómo es que se está saliendo con la suya? A decir verdad, nadie me había detenido, ni siquiera mi padre ¿Cómo es que Bastián lo está haciendo? Muy bien me digo a mí misma viéndolo concentrado apuntando algo en un cuaderno, por esta vez dejare que se salga con la suya, sin embargo, antes de ir a dormir me divertiré un poco. Con toda la intención de captar su atención procedo a subirle al volumen de la televisión lo cual hace que voltee casi de inmediato. Puesta mi mirada en la suya, opto por deslizar mi mano por mi pierna la cual queda más al descubierto cuando tomo la falda de tablones y la levanto aún más arriba dejando ver un poco más de piel. Sin dejar de hacer eso, noto como sus mejillas se entornan a un color rojizo, eso quiere decir que está sintiendo algo, por ello es que me muevo abriendo mis piernas provocando deliberadamente que se asome sutilmente mis bragas las cuales son demasiado sexis. — ¿Te gusta lo que ves? Dime ¿Tu profesora es así igual de sexi que yo? —pongo una de mis manos en la entrepierna.
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