Miro a Magda con seriedad y firmeza. —Gracias por avisarme, te voy a pedir que no digas nada a nadie. —No lo haré, solo quería que lo supiera, no me parece bien que su hermana se meta en su matrimonio. Sonrío con sarcasmo, ¿no es una ironía?, ¿o el puñetero karma?, yo lo hice, me metí en el matrimonio de Alejandro y Laura, yo no sabía cuando me metí con él que su relación era puro interés, y ahora el destino me la devuelve vestido de Julia. —Gracias, yo me encargo —le digo sintiendo trocitos de mi corazón agrietándose —¿Dónde está? —añado preguntando por mi marido. —Se fue hace rato a trabajar, dijo que volvería para cenar. —Está bien, gracias. Miro a Triana, esta pequeña criatura que me da la vida, haría lo que sea por ella, suspiro, necesito un plan, si Alejandro ha entrado en el

