INVITACIÓN

1059 Palabras
-Volveré mañana- Solo un día, con un carajo. A la mañana siguiente, después de la escuela permanecí una hora delante de esa vidriera y no logré un solo avance así que solo me quedaba una opción, la desesperación me estaba consumiendo. Mensaje de texto: -Necesito que vengas a la tienda de ropa “Solo mujeres” Otro mensaje: -Necesito que vengas a la tienda de ropa “Solo mujeres” Tenía la esperanza de que solo una viniera, pero sorprendentemente ambas vinieron, Leila y Julia miraron la tienda. -¿Qué sucede?- Preguntó Julia -Mía mira mucho este lugar y necesito saber que puede ser- Estaba avergonzado, pero era mi única opción -Un vestido- Dijo Leila, siempre supimos que ella además de bruja también tiene un buen ojo, solo debe conocer un poco a la persona y acierta -¿Un vestido?- Julia no parecía estar de acuerdo -Se lo contaré, solo para que lo sepa- Leila me miró como si buscará mi aprobación, simplemente asentí y las espere, al poco tiempo vi a Julia limpiar sus lágrimas y mirarme arrepentida Leila volvió a llorar y me pregunté si las mujeres son muy sentimentales o nosotros somos muy fríos, ambas se acercaron -Si, ella debe querer un vestido, querrá algo que no puede usar por culpa de ese bastardo- Julia seco sus lágrimas y yo simplemente me sentí mal -Quiero que me ayuden a escoger uno- Volví mirar la vidriera, -También zapatos. Ambas comenzaron a reír, -Dalo por hecho- Contestó Julia, solo las mire revolver aquella tienda y hablar con la vendedora, discutieron acerca lo los colores hasta que ambas se pusieron de acuerdo con uno en especial, no me pareció nada importante creo que todos los vestidos son lo mismo con colores diferentes, eligieron un zapato bajo, parecía una ojota con cuerdas largas y con algunas piedras, simplemente arqueé una ceja y las miré -¿Pelearon tanto por estas cosas?- Siempre creí que las mujeres exageraban con el tema de la ropa, pero ambas me mandaron al demonio y dijeron que pagará, claro que no me negué básicamente hicieron todo el trabajo, pague me molestaron un rato de como se lo daría a Mía y claro que no pensé en eso, -Mañana en la escuela lo hare- Fue mi única respuesta, apague las aguas con eso, pero fue un error. Al día siguiente mi cara reflejaba mi estrés, el miedo y la inseguridad, algo que todos notaron, ¿Dárselo el día de San Valentín?, ¿Qué demonios pasaba por mi cabeza? Alan: -Mírenlo, parece que está a punto de cortarse las venas- Dijo Alan sonriendo -No entiendo, ¿Porque no es capaz de decirle que le gusta?, terminaría con todo esté drama- Dijo Julia -A veces confesarse es difícil, más de lo que creen- Luis suspiró en su pupitre, -Sera mejor que se de por vencido, él le ha enviado tantas señales confusas a Mía que estoy seguro que ni siquiera él sabe que siente por ella. -A el le gusta- Contestó Leila, -Solo necesita un pequeño empujón. -¿Y que hay de Marcos?- Preguntó Luis, -Él se esforzó más que cualquiera por ella, no tenemos derecho a interferir, si Erick quiere estar con ella se esforzará, si no, pues se quedara solo. -Por fin decides hablar y dices eso- Alan frunció el ceño mientras miraba a Erick, -Él es mi amigo, claramente lo ayudare- Alan se levantó y caminó hacia Erick, mientras los demás lo miraban Erick: Los vi hablando y me miraban a cada maldito segundo, carajo, solo quiero estar solo y en mi maldita casa, no puedo con el estrés hasta que vi a Alan caminar hacia mi. -Erick ¿No piensas darle eso? - Apuntó a las bolsas -No- Mire a un lado, -No lo se. -Amigo solo dime la verdad, ¿Ella te gusta? -Es difícil decirlo, no lo sé estoy tan confundió. Hablar de esto no se me da Alan. -Si, se nota, pero solo pienso en lo feliz que sería ella si tú se lo dieras en persona. -No quiero confundir las cosas, tampoco darle esperanzas, yo no… -¿Esperanzas? -Confundí las cosas más de una vez y la alejé, volví a acercarme solo para alejarla nuevamente. -Eres un idiota- Lo miré sin comprender, -La invitas a unirse a nosotros, juegas con ella, la acompañas a su casa después de su trabajo, luego la alejas, vuelves a darle esperanzas y vuelves a alejarla, tal vez Luis tiene razón y Marcos sea lo mejor para ella- Alan se levantó y me miró por última vez, -O tal vez tu seas lo mejor para ella, solo date una oportunidad y no lo arruines- Luego se alejó Leila: -¿Qué le dijiste?- Preguntó Leila -Lo que necesita escuchar- Alan la miro, -Leila hoy hay una fiesta en el pueblo y quería saber si… -Tengo una cita- Contestó Leila apenada -¿Una cita?- Alan sonrió nervioso -Acaso querías invi… -No, solo quería saber si estarías sola es todo, yo…- Alan comenzó a mirar a todos lados, Julia y Luis estabas en la puerta del salón hablando, mientras Marcos estaba haciendo deporte y Erick estaba nervioso en su asiento, hasta que vio a Mía sola, -Invitare a Mía a la fiesta para que Erick pueda salir con ella, así Marcos no podrá invitarla primero- Alan se levantó rápidamente y fue al otro extremo de salón y se sentó a un lado de Mía. Mía lo miró por un momento, -¿Estás bien? -No- Contestó Alan -¿Quieres hablar de eso? -No. -¿Quieres un chocolate? Alan miró a Mía deprimido, -Si- Ella sonrió levemente y se lo dio, a los veinte minutos Alan miró a Mía, -¿Tienes pareja para esta noche?- Preguntó mientras comía los chocolates -No. -¿No?, creí que Marcos te invitaría. -Bueno, pensaba invitarlo, pero no hemos hablado en todo el día, casi olvidó que en poco tiempo tendrá un partido muy importante, debe estar entrenando de más. -¿Ibas a invitar a Marcos y no a Erick? -Creo que estabas presente cuando él dijo que no tiene ese tipo de interés por mi- Mía lo miró con una leve sonrisa Alan suspiró al recordarlo, luego sonrió y se acercó a Mía, -Pequeña ratoncita ¿Quieres ir conmigo a la fiesta?
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