-Lamento mucho la demora- El sujeto parecía ser un boxeador, bien formado, cabello castaño, ojos marrones, tez blanca y una mirada penetrante, miró a Mía y sonrió
-Que lindo- Aquellos murmullos de las alumnas y hasta varias madres hizo que me pregunte si ese era el estándar que debía obtener y si es así, entonces estoy perdido
Mi padre sonrió y levantó la mano estrechando la que aquel hombre, -Liam, que bueno verte.
-Lo mismo digo señor Gómez- ¿Liam?, es el hermano de Mía, lo observé más de cerca y lo vi saludar a Marcos como si fuera su mejor amigo al igual que sus padres, se sentó a un lado de su hermana y levantó el brazo abrazándola de lado.
Todo avanzo tranquilamente, hasta que los profesores hablaron de el acoso a Mia así las cosas cambiaron.
-Hay un par de rumores que se esparcen en la escuela acerca de Mía se que la acosan, inventan rumores y la molestan, ella es una buena alumna, pero jamás dijo quienes eran para no causar problemas, por suerte un alumno fue valiente e informo acerca del asunto- La profesora de psicología estaba dispuesta a terminar con el acoso de Mía ese día, aunque en mi opinión sería difícil, todos son unos idiotas, -El alumno dio nombres- Cuando dijo eso supe que todo se jodería
-¿Mía desde cuándo te acosan?- Preguntó Liam preocupado
-Y-yo…- Mía estaba nerviosa y vi a dos personas que la miraban directamente, Gustavo y Alex, -No quería causar problemas a nadie.
-Mía nadie tiene derecho a maltratarte, no tienes que preocuparte por molestar porque jamás lo haces- La madre de Marcos parecía ser una mujer sumamente dulce y comprensiva, tranquilizó a Mia en un segundo
-Él alumno dio tres nombres, Gustavo Amarilla, Alexander Zayas y Julieta Salazar- Después de decir estos nombres mire rápidamente a los tres y sus padres, Alex miró a su padre rápidamente al igual que Gustavo y dijeron que así no fueron las cosas, pero Julia bajo la cabeza sin decir una palabra, ni siquiera se atrevía a mirar a su padre a los ojos
-Mi hijo no es así- Dijo el señor Ricardo Amarilla, aunque no siquiera él parecía creer su mentira, -Es un alumno responsable y comprometido, además siempre le brinde la mejor educación.
-Mi hijo habla bien de todos sus compañeros, especialmente de la chica a la cual insinúan que mi hijo ha molestado, si algo así llego a suceder es porque fue corrompido por otro alumno- Dijo el señor Osvaldo Zayas, lo mire más que extrañado, ¿Hablar bien de todos nosotros y principalmente de Mía?, que mentira más asquerosa
-¿Tienes algo que decir?- Preguntó el señor Salazar, Julia parecía asustada
-¿Quién fue?- Preguntó Julia, comenzó a mirar a todos, -¿Quién mintió de esa forma?
-Fue Julia quien nos dijo los rumores de Mia- Dijo Gustavo, -Ella siempre habla mal de Mía y varias veces nos incito a molestarla, es ella quien inventa los rumores.
-Solo puedo decir que ha esparcido un par de rumores- Dijo Alex mirando a un lado
-¡Eso es mentira!, todos aquí la molestan, inventan rumores y la apartan no solo yo- Julia miró a todos, pero nadie la apoyo, nadie la defendió y nadie la miró, solo en ese momento ella supo que todos preferían sacrificarla a ser vistos como los monstruos que son ante sus padres y los profesores, pero Julia no lo tolero, -Todos participaron, todos la molestaron- Miró a Mía, -No tengo la culpa de que nadie te quier…- Pero su padre la callo de un solo golpe, su mano quedó marcada en la mejilla de Julia
Mi padre frunció el ceño, -¡No puedes golpearla!, eres su padre Leo.
-No te metas, yo me encargo de la educación de mi hija- Miró a Julia furioso, -No sabes lo que te espera en casa- Dijo el señor Salazar, Julia comenzó a llorar, recuerdo que sus padres se habían separado hace algunos años, su madre estaba cansada de él, un hombre frío y distante, se dice que se había enamorado de un hombre de la gran ciudad y fue a vivir con él, pero Julia prefirió quedarse con su padre.
Recuerdo:
-¿Julia prefirió quedarse en el pueblo?- Preguntó Alan con un tono de burla, -¿La señorita modelo y ropa de lujo quiere quedarse en ese pueblucho de mierda?
-¿Sacrificar la gran ciudad por quedarse con alguien que ni siquiera es capaz de tratar bien a su propia hija?- Me pregunté como si fuera un acertijo sin respuesta, hasta que escuchamos a Leila
-Es obvio porque se queda y tolera todo eso- Leila miró de forma deprimente a Julia, -Es porque está enamorada de alguien que ni siquiera la nota- Miramos a Julia, estaba sentada en la fuente de la escuela mirando a Marcos jugar al futbol con su equipo, parecía triste y al mismo tiempo feliz
-Miren detrás de ella- Dijo Alan arqueando una ceja, era Luis quien estaba sentado en la misma fuente con un libro al revés fingiendo que estaba leyendo, pero a cada segundo miraba a Julia, -El amor es increíblemente raro.
-Es una porquería que espero nunca sentir- Contesté al ver lo infeliz que podría ser
Presente:
El señor Salazar tomo con fuerza el brazo de Julia para llevársela a su casa, el profesor Tomás insistió en qué no se la llevará e intenten resolver las cosas en paz, pero su padre insistía en hacerlo, Julia se soltó de su agarre, -¡No vuelvas a golpearme!- Gritó con lágrimas, las cosas empeoraron mientras el señor Salazar volvió a levantar la mano para golpearla, vi movimientos detrás de ellos era Mía quien se levantó de un golpe y corrió hacia Julia, abrazó su cabeza protegiéndola y al mismo tiempo recibiendo el golpe en su rostro, ¡Carajo!, solo recuerdo que Alan, Liam, mi padre y yo nos levantamos evitando que volviera a tocarla
-¿En qué momento las cosas se descarrilaron de esta forma?- Me pregunté mientras tomaba de la camisa al señor Salazar alejándolo de Mía, Alan tomó su brazo también alejándolo, Liam estaba a punto de golpearlo en el rostro pero los padres de Marcos se lo impidieron, mi padre lo esposo y lo más extraño es que Alex estaba junto a Mía intentando calmarla, esa tarde tomaron las declaraciones de los profesores, padres y alumnos, la madre de Julia vino en cuanto escuchó aquel desastre.
-Que desastre- Mire a mi lado y era Alan, -Quién diría que Julia la pasaba tan mal- Miramos a Julia abrazando a su madre y llorando
-¿Pero que hay de Mía?- Me pregunté, lo que hizo al proteger así a Julia, -¿Quién carajos hace eso?- Estaba dispuesto a hablar con ella, pero vi a Julia correr hacia Mía y abrazarla rogando su perdón, solo las mire, Liam simplemente esperaba a que aquel abrazo terminará y al fin poder llevarse a su hermana
-Perdóname- Dijo entre murmullos Julia
Mía solo acariciaba su cabeza con una ligera sonrisa y contestaba de la forma más dulce, -Shh, no hay nada que perdonar Julia, todo está bien- Su madre agradeció a Mía y se llevó a Julia
Una vez que se alejaron de ella camine lo más rápido que pude y las palabras escaparon de mi boca, -¡¿En qué estabas pensando?!, podía haberte hecho algo peor- Después de decir esto recordé que aún había personas en se lugar, mire detrás de Mía y note a su hermano mirarme directamente, mi sangre se helo pero de la nada una ligera sonrisa se dibujo en él
-Lo lamento- Contestó Mía, -Tampoco pensé bien las cosas, pero no podía permitir que golpeara de esa forma a su hija- Solo la vi tomar su mochila
-¿A dónde vas?
-Debo ir al trabajo, te veo mañana- Simplemente extendí mi brazo y tomé con fuerza su muñeca
-¿De verdad irás a trabajar?- Ella asintió, mire su roja mejilla y el borde de su labio, tenía una pequeña cortadura a causa del golpe, solo coloque mi mano allí y acaricie la herida, -Al menos déjame acompañarte.
-Iremos todos Romeo- Dijo Liam con una sonrisa, rápidamente me aleje de Mía, Alan y Leila se acercaron a mi
-¿Podemos ir?- Preguntó Leila