Despierto descansado por fin. Miro a Alexa salir del baño, se acerca y se monta a horcajadas sobre mí, el olor de su champú de camumila me invade los sentidos, mi cuerpo me traiciona mostrando una erección, ella sonríe relamiendose los labios. —Buenos días —susurra sugerente sobre mi boca. —Buenos días ¿Te ibas a vestir? —pregunto. Niega y besa mi cuello, mi boca, correspondo con timidez el beso, toma mis manos y las pasa por sus pechos. La separo, no puedo. —Tengo una reunión con Manolo. Bufa y niega lamiendose los labios. —Ya no lo hacemos. —Tengo que trabajar. —Cuando no tienes que trabajar, estás cansado, con sueño, ocupado. —No tenemos que hacerlo todo el tiempo. —Antes lo hacíamos a cada rato. No parecía molestarte. —Es normal, son etapas, estábamos empezando. ¿No le vas

