Un accidente. Capítulo 11

3667 Palabras
Nora Los nervios inundan mis manos cuando el auto está a unas cuadras. No todo se debe al evento que donde me tengo que sobre salir por encargo de Dina, por mi lindo Tom y para no avergonzar a mi Laila y dejar en alto la revista que confió este evento, de por sí, para no dejar que mi estúpido jefe siga con su mierda. Mis dedos truenan mientras Alex inspecciona su cámara y vuelve a meter en su maletín, la mía también se encuentra en su maletín, pues dijo que arruinaba mi atuendo hermoso. —Tranquila Nora, se tú misma y todo saldrá bien. Asiento soltando el aire de mis pulmones en un suspiro largo. —Gracias, pero es mi primer evento. —hablo con algo se nervios todavía. —Es normal —el auto se detiene en la cera del evento. —, ahora centrémonos en el evento y luego nos relajamos si quieres. Muerdo mi labio y asiento, es muy amable y lindo este chico. Bajamos del auto al mismo tiempo y no tardamos en ser la atención, pues todos comienza a lanzar su flash hacia mi. Parpadeo fuerte y Alex se posiciona en mi espalda también confundido. Los flash continúan con fuerza hacia nosotros mientras caminamos a el área de prensa. —¿Qué esta pasando? —le susurro a Alex mientras continuamos nuestro camino, pero los flash no paran de saltar por todos lados en mi cara y acompañante. —No lo sé. —caminamos más rápido y varias cámaras nos siguen a nuestra espalda. Cuando llegamos a el área de prensa, todos saltaron encima de mi como comida para los pobres. —¿Señorita, desde donde nos visita? —pregunta una reportera poniendo un micrófono en mi rostro mientras una cámara graba mi cara de impresión. —Soy de Denver... —digo dudosa y la mujer asiente. —Denver bello lugar, ese valentino blanco que porta es hermoso —halaga y trago saliva. —, ¿Sus accesorios a que marca perteneces y de que temporada? —pregunta rápido y yo observo de reojo que Alex no sabe a que se refiere. Dudo unos segundos mientras las cámaras me toman fotografías de todos los ángulos, las cámaras enormes no dejan de grabarme mientras siento como baja un poco de sudor en mi espalda de los nervios. [¿¡Creen que soy una celebridad!?] Grito internamente y la reportera me observa atenta a mi respuesta —La verdad no sé, Marco solamente me adecuó para el evento y me puso está diadema que me prestó... —hablo nerviosa. —Marco Muth la vistió con inspiración en Anne Hathaway, porque esa es la diadema que uso en la película Princesa Mia. —asiento nerviosa. —, debe ser una amiga muy cercana a ella. ¿Cómo le llamamos señorita? —Nora... —trago saliva cuando Alex suelta mi nombre. —, Nora Cooper y su acompañante Alex Lonson. Asiente la reportera y Alex me ínsita a caminar más adelante y los dos nos vemos cara a cara asombrados. —¿Qué mierda acaba de pasar? —susurro y este sonríe incrédulo. —, acaban de tratarme como una celebridad. —Lo sé —Alex saca si cámara del maletín. —, fue divertido ver como todos nos miraban y no éramos los que tomaban las fotos. Me encojo de brazos cuando las cámaras apuntan hacia un lado y ahí es cuando veo entrar a Michell Renaldi con un vestido n***o hermoso con una cola enorme y con mangas hasta sus rodillas. Viene con el cabello en rizos muy definidos y un maquillaje totalmente n***o con una línea de delineador que llega casi a su ceja. Sus accesorios con blancos llenos de diamantes relucientes que hacen contraste con su atuendo n***o. Su altura es hermosa ya que al menos mide uno ochenta, ya que sus piernas se ven hermosamente largas y bien bronceadas al igual que toda su piel. —¡Michell aquí! —imploran muchos reporteros mientras ella camina sola en la alfombra roja. —Ahí viene. —Alex asiente y nos ponemos en posición con nuestras cámaras en manos. Ambos impactamos nuestros flash en ella, pero la mujer llamada Michell Renaldi me observa con ojos tan abiertos que me atraganto. —Señorita Michell, es-es un honor tenerla aquí en esta hermosa New York. —hablo nerviosa mientras Alex toma fotografías de ella conmigo, sin molestarla con el flash. —Su vestido es hermoso y tan elegante, que cualquiera mataría por usarlo, y no me imaginó que pensarían de su hermosa creaciones. La chicha asiente, pero no aparta la vista de mi. —¿Ese es él vestido de Valentino edición primavera del título de la nieve en nuestra alma? Pregunta y no entiendo una mierda, solo se que es blanco y que me lo presto Marco. —Y tienes la diadema de Anne, ven conmigo. Tu no eres periodista. Abro la boca sorprendida y Alex esconde sus labios y se encoje de hombros. Caminamos detrás de ella mientras muchas personas la halagan y saluda, otras casi lloran cuando la ven de cerca. No entienden que es un persona normal, es exitosa y hermosa, pero es una de carne y hueso. Subimos a un balcón en total silencio mientras camina con elegancia y soltura, mientras que yo le pido a Alex que sostenga mi cola, pues me estorba esta mierda para caminar bien. —Sé que no eres una periodista cualquiera, nadie se viste con más de cincuenta mil dólares y dice ser ello. —dice mientras camina y nosotros dos nos observamos con muchas dudas. —Señorita, que no la engañe este atuendo. Mi amigo Marco solamente deseo que yo estuviera presentable. —confieso mientras toma asiento —Tiene razón, no soy reportera. Soy fotógrafa y mis jefes me encomendaron tomarle fotos y hacerle alguna preguntas. Soy de Piose y me haría un gran honor hacerle algunas preguntas y tomarle un foto excepcional. —Siéntate —ordena algo molesta. —, y despues hablamos de ello. —sentencia y ambos aceptamos obedeciendo. Sale del balón dejándonos ahí solos y confundidos. Nos sentamos en los asientos rojos de tercio pelo mientras toda la gala debajo se llena de personas. —No se, que esta pasando, pero debemos beneficiarnos de ello. —habla Alex mientras dos mujeres entran a dejarnos champaña. Chasqueo mi lengua y acepto la champaña solo por que necesito pensar como lograr mi objetivo. Las luces se apagan, el salón enorme se inunda con la canción de Britney spears Criminal. Haciendo que todo el mundo comiencen aplaudir y celebran la entrada del director del evento. —Damas y Caballeros, sean bienvenidos a una gran velada y gran evento... —habla el director mientras camina con elegancia hasta llegar al final de la pasarela. —, esta noche la recordaremos como el día que Italia llego a imponer moda, elegancia, y mucha oscuridad, llena de engaño, deseo descomunal y lujuria insaciable... Esta temporada se llama, Deseo Insaciable —me atraganto con las ultimas frases del director de evento y Alex se carcajea con fuerza a mi lado. —Mierda... me estoy... ahogando —hablo entrecortado y Alex continua con su carcajeada. —Con ustedes la responsable de esta noche... La espectacular, la inigualable, la mente maestra de esta edición de invierno llamada Michell Renaldi —menciona y todo el mundo estalla con aplausos fuertes mientras ella entra con vestido excepcional y yo me sorprendo como tan joven con solo veinticinco años, esta siendo tan reconocida y alabada. —Lo se, lo se, soy genial —levanto una ceja viéndola. —, esta noche mi colección es llamada "Deseo Insaciable" —maldigo que solo un nombre se venga en mi cabeza. [Demon, maldito nombre y desgraciado, sexy Hombre] —¿Por qué actúa como si fuese una diosa? —cuestiono hacia Alex y este se encoge de hombros. —Todo el mundo la trata de esa manera. —comenta observándola. —, pero para mi es una diosa de la belleza. —Debo admitir que sí es bella, pero el único Dios que conozco esta arriba y jamás haría algo tan pecaminoso. —sonrío y Alex vuelve a carcajearse con fuerza, es muy divertido estar con el. Volvemos la vista hasta la pasarela donde Michell entrega el micrófono, sale dejando la entrada de muchas mujeres altas y delgadas desfilando con vestidos negros de tela oscura, pantalones de cuero con tops pequeños con el mismo color. Los maquillajes son oscuramente negros, los accesorios igual. No hay nada que no sea n***o, incluso los zapatos. Todo grita, oscuro, malo, atrayente, hipnotizante y el claro mensaje es... —Lo malo, puede llegar a ser tan bueno. —las chicas continua la pasarela.—El deseo puede ser tan oscuro y a la vez nos puede llevar a la luz. Murmura el director y trago saliva en seco. El modelaje sigue por una hora, hasta que Michell vuelve a salir para terminar y cerrar el desfile por completo e inicia la celebración. Intentamos salir del balcón, pero dos hombres nos impiden el paso. Comienzo a sentirme nerviosa de nuevo, pero a la mujer que debería estar fotografiando entra al balcón de nuevo. —Bien —se sienta en medio de nosotros. —, mi desfile es de otro universo, todo sale perfecto para mi. Como yo. —se halaga así misma mientras yo trato de no rodar los ojos. —¿Puede responderme unas preguntas señorita? —trato de llegar al final de esto, pero ella niega. —No quiero preguntas —ataca y maldigo estar aquí, en lugar de estar abajo donde pude tomarle las fotos. —, solo quiero gozar de mi evento. —Entonces Michell, ¿Por que carajos nos hiciste permanecer aquí? —Alex tose y veo como la chica se molesta conmigo, poniendo su ceño fruncido—, no me dejaste hacer mi trabajo y ahora me estorbas para tratar de hacerlo, ¿Por que? Muerde su labio inferior y sus hombres se posicionan a su espalda. Detesto las personas que se creen la octava maravilla del mundo, incluyendo al sexy, hermoso y estúpido jefe. —Porque fueron los únicos que alagaron mi vestido, no mi persona. —gruñe y entiendo poco a poco. —Somos los únicos que halagamos con base. —respondo con entendimiento. —Tus creaciones son excepcionales. Asiente y su ceño se relaja poco a poco. —¿Y? —pregunta. —¿Quieres preguntarme por mis obras o alguna mierda de mi vida privada, para luego dejarme como la niña nueva en el diseño de alta costura y que no puede mantener a un hombre mas de un mes? Indaga molesta y ahora entiendo todo. —Me trajiste aquí por mi ropa —pienso en voz alta. —, creíste que era alguien importante y despues cuando te pregunte, tú te molestaste. —confirma asintiendo. —Déjame decirte que con mucho respeto, no me importa tu vida privada. Vuelve a morder su labio inferior. —¿Todas tus preguntas serán de mi trabajo? —indaga molesta. Le indico a Alex que posicione la cámara en su lugar mientras ambas nos retamos cara a cara. Ella no es una diosa y nosotros no somos su plebeyos. Su trabajo es divino si, y es lo único que me interesa. La cámara comienza a parpadear y ella asiente en silencio al igual que yo. —Esta listo. —dice Alex. —Yo estoy lista, ¿Y tú? —me dirijo a Michell. —Siempre estoy lista, cagna. "Cagna = Perra en italiano" ═════ ❀∘❀∘❀∘═════ —Tus trabajos son lindos. —halaga distraído mi acompañante de trabajo y la modista se ofende, lo puedo notar en su rostro. —¿Lindos? —indaga molesta. —Son las mejores creaciones desde Oscar de la renta. Asegura mientras bajamos del balcón los tres juntos y sus guardias detrás. Escucho como la mujer se queja en Italiano mientras mi nuevo amigo se defiende despreocupado. Los guardias cargan el maletín pesado de Alex con nuestro trabajo e investigación de la pasarela. La música de ABBA inunda el lugar... ♫ I wasn't jealous before we met / Yo no era celosa antes de que nos conociéramos Now every woman I see is a potential threat / Ahora cada mujer que veo es una amenaza potencial And I'm possessive, it isn't nice / Y soy posesiva, eso no es bueno You've heard me saying that smoking was my only vice / Me has oído decir que fumar era mi único vicio But now it isn't true / Pero ahora no es verdad Now everything is new / Ahora todo es nuevo ♫ —¿Bailamos? —pregunta Alex tomando mi mano. —La italiana me esta volviendo loco. —rueda los ojos y yo oculto una sonrisa. —¡Hey idiota! —se queja Michell y yo niego, estos dos juntos son un problema. —Claro, la italiana es irritable —bromeo y Michell maldice. —Dejen de ignorarme —se queja y nosotros reímos. —¡Estoy aquí! Los tres caminamos entre risas a la pista. —¿Quieres que te tratemos normal? —Alex y yo comenzamos a bailar y Michell toma a un socio para acompañarnos. —Si. —Entonces no insistas con trato especial. —ríe y comenzamos a mover más fuerte con nuestros cuerpo unidos. No se, porque, pero la letra me hace identificarme, aunque no entienda porque. En mi espalda siento como un escalofrió me recorre, mis manos tiemblan y busco con la mirada mientras doy vueltas, pero no veo nada. —¡Debería estar dando exclusiva con alguien mas y no aquí bailando como un estúpida! —Michell grita con fuerza en mi oído y los tres reímos con fuerza descomunal al ver la grande y increíble Renaldi. La pequeña de la casa, billonaria, elegante y consentida llena de talento se encuentra bailando una canción ochentera conmigo en su evento donde abre a nivel mundial su primera colección. Un guardaespaldas de ella nos entrega un trago a los tres y lo bebemos enseguida. Entregamos los vasos cuando un hombre alto de cabello n***o y con un rostro cuadrado aparece molesto detrás de nosotros. —¡Demonios Michell! —le gruñe en su oído tomando de su brazo poniéndola cara a cara. Siento como el cuerpo de Alex se tensa ante la escena que estamos viendo. —Deberías estar recibiendo tratos nuevos para tu colección y en cambio estas aquí, bailando y emborrachandote como una estúpida niña berrinchuda. —Hermano suéltala. —intenta ser amable Alex, pero no le sale bien. Michell vuelve a su mascara fría y luego baja la cabeza avergonzada. —Esta bien Alex, es mi manager. —Tu aléjate, ya te dejo claro que soy su gestore y no dejare que un pobre como tú, distraiga su carrera. "Gestore = Manager en italiano." —Y eso que, ¿No se puede divertir en su propio evento? —habla molesto Alex, así que tomo del ante brazo para que no haga que nos eche de la fiesta. —Esta bien Alex, dejemos que continúe con sus cosas. —suplico con la mirada, no debemos armas un escandalo. Este asiente y Michell baja la cabeza hacia sus guardaespaldas. Murmura algunas cosas que no escuchamos y uno de ellos nos entrega el maletín. Sale con el sujeto al lado ciñéndola con enojo, tal parece que llegara a pegarle, pero desisto de su idea. Vemos como se aleja de la pista y nosotros nos retiramos hasta la entrada algo aturdidos. Bueno este es el universo de la fama; frio, calculador e superficial. Mientras caminamos siento una mirada ardiente en mi espalda y no dudo en voltear hacia atrás donde mi corazón se detiene. Observo incrédula al hombre que persigue en mis pesadillas y en realidad. Un acido baja por mi garganta hasta mi estomago al ver como dos tipas están con el en una esquina del evento donde le comen el cuello, como si fuese su comida favorita. Una de ellas con simulación toca su polla erecta encima de su pantalón sexy y ajustado. Maldigo verlo más que sexi y provocativo con ese traje de tres piezas color n***o fuerte, detesto que sus ojos grises lo sienta recorrer todo mi cuerpo de pies a cabeza, y odio que mi entrepierna palpite y se comience a humedecer con tan solo su presencia. Ninguno dice nada hasta que llegamos a la cera del evento que esta sola, ambos estamos en nuestro mundo dando vueltas a lo que acabamos de ver. —Mejor vámonos de este lugar. —el auto de la revista donde trabajamos aparece en segundos. Me sobre salto al sentir esa mirada en mi espalda. Observo atrás y no encuentro a nadie de nuevo. —Venga. Insista Alex a subir el auto, pero niego. —Tom viene a recogerme —comento y asiente. —Anda, esta a unas cuadras. Cuida nuestro trabajo. —¿No quieres que te acompañe? —niego y sonríe débilmente para darme un beso amable en mi mejilla. Sube rápidamente en el auto y este arranca rápido, mientras que ahora no me explico, porque mierda hice eso. Tom♡ —Tom cariño, ¿Lograste salir de la reunión? 9:58 P.M ✔✔ Espero respuesta cuando siento esa mirada de nuevo en mi. —Si cariño, voy en camino❤ 10:00 P.M Asiento algo mas tranquila, pero cuando una mano toca mi hombro una furia se enciende en mi. El perfume lleno de masculinidad, sexo y dureza inunda mi nariz. Maldigo y no se, pero mi mano arde y lo único que logro sentir es la cachetada enorme que estrello contra mi jefe sin dudar de mi acción. —¿¡Qué mierdas te sucede!? —grito con acido en mi garganta. Este tiene la cara ladeada por el impacto de mi mano en su cara. Su mirada fuerte color gris calcina en mis ojos amarillo dominándome en segundos. —¿¡Que mierdas estabas haciendo con ese imbécil!? —me grita en el mismo tono. —Es mi compañero —gruño. —Dina le pidió que me ayudara con mi primer evento. Si supieras lo nerviosa y jodidamente asustada que estaba hubieses visto la gran ayuda que me brindo. [¿Por qué le doy explicaciones?] —Me imagino la ayuda que te dio, queriendo enterrar su polla en tu coño. [Hijo de Puta] —¡Crees que todos son Demon Spencer! —grito fuerte en su cara sin importa que estén su guardaespaldas.—En cambio todas son tus putas —gruño molesta, mientras la mandíbula de el se tensa hasta parecer incomodo. —, no creo que esas tipas que comían tu cuello y tocaban tu polla sean compañeras. ¿Qué mierda me pasa? ¿Por que estoy reclamándole? —¿¡Por que putas le mandas saludos a Sean y jodidos besos a Tom!? —grita mas que enfurecido, sus ojos se vuelven negros y yo tengo ganas de llorar y no se, por que. —¿¡Que te importa!? —estallo molesta. —¿¡Y a ti que te importa que ellas me toquen la polla!? No detengo mi acción y vuelvo a impactar mi mano en su cara. —Si vuelves a tocarme... —amenaza. —¿Que? —lo reto. No me percato en el momento que estampa su boca furiosa en mi boca robándome el oxigeno. Maldigo que mi corazón se acelere y mis piernas tiemblen cuando me aprieta cuando su cuerpo enorme y musculoso. Ambos luchamos por el control del beso, pero ninguno cede y eso, solo hace mas caliente el beso que debería estar negándome. Su lengua con sabor delicioso a canela con algo alcohol me hace dejar que me meta hasta fondo en mi garganta. Con falta de oxigeno me aparto de el, como si su tacto me quemara. Ambos respiramos pesado y nuestros labios permanecen rojos del beso más fuerte que he sentido en mi vida. Un auto se detiene en la cera y escucho como alguien se baja de este. Estoy concentrada matando con la vista al hombre que me jode con su existencia, que no me percato cuando Tom aparece en mi vista. —¿Nora, que esta pasando aquí? —su pregunta me hace limpiarme bruscamente las lagrimas que no había sentido. —Nada, pelea de jefe a empleado. —dejo claro y no se, porque ni yo me lo creo. —Demon, ¿Por que mi novia esta llorando? —indaga algo molesto poniéndose enfrente de mi y lo detengo tomándolo del ante brazo. Este no dice nada. Solo mata con la mirada a su mejor amigo y yo me siento aun más mal. —Estoy estresada cariño, vámonos —suplico viéndolo y este gira tomando mi rostro en su manos. —Pero mírate, estas hermosa, pero algo me dice que estas mal. —deja un beso en mis labios, nada convencido. —Solo vámonos, estoy cansada cariño. Esto solo fue una accidente... —limpia con su pulgar una lagrima que baja por mi rostro. —Bien. —toma mi cintura y me abraza. —Cambia Demon o terminaras solo toda tu vida. —se dirige su amigo y este solo gruñe, para entrar de nuevo en el evento. Intento subir al auto cuando Tom me abre la puerta, pero un hombre grita mi nombre y se acerca con mi chaqueta de cuero color crema y con un papel. No dice nada solo me entrega las cosas y cuando veo el papel sonrío débil. —¿Qué es eso? —me pregunta Tom algo celoso subiendo al auto y yo lo imito. —Una nueva amiga... —murmuro con tristeza y este observa el papel curioso. "Me divertí mucho, te dejo mi numero, escríbeme... +01 715 004 37**, dile a Alex que me llame."
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