Apreté el acelerador, conduciendo a la velocidad más rápida permitida en ciudad. Quería llegar a mi casa lo antes posible. Lo había echo. Lo habíamos echo... Y muchas veces. Aún no me podía creer que en realidad había pasado. Habíamos tenido sexo. No podía ignorar la sensación a plenitud y familiaridad que me inundó cuando lo hicimos... cuando nos besamos, o cuando simplemente nos tocamos. No podía sólo ignorar que mi corazón volvió a latir con fuerza. Con una sonrisa recordé la despedida. *** Melissa me dejó en la entrada del edificio. Como ella no hablaría, lo haría yo. -Lo que pasó fue un... -Un error.- Me dijo, interrumpiéndome. ¿Eso es lo que ella creía? -Bueno... Iba a decir 'un tema que tenemos que conversar'. -Ah... Eso. Sí... No creo que sea necesario. Es decir, sólo

