Unos días después de la pelea entre Ian y Matt, las cosas se volvieron aun más complicadas. Ana seguía en mi casa, y rechazando las llamadas de sus padres, que no se como todavía no habían venido a buscarla, en realidad supongo que algo les debe remover el tener que venir a la casa del hombre que asesinaron. El rubio no volvió a dirigirme la palabra, de hecho ni siquiera me mira. Con Matt estamos bien, cuando estoy con el, se me olvida todo. Quedamos con Ana, que hoy saldríamos a cenar y de paso nos distraeríamos un poco. Cuando llegué a la empresa noté unas caras desconocidas, tres hombres vestidos de traje y corbata salían de la oficina del señor Adler, saludaron a Nancy y se fueron. - ¿Quiénes son esos tipos? - pregunté mientras me acercaba a la secretaria, que traía una cara de ca

