Perdiendo

1141 Palabras
Cuando las cosas no pueden ser mejores, el aire cambia drásticamente. Jason está a mi lado tomando mi mano para casarnos, el padre está preparando las cosas para nuestro matrimonio, más el cielo o las estrellas no se encontraban alineadas para permitirnos ser felices de una buena vez. - ¿Estás lista? - Pregunta Jason besando mis nudillos, mientras mi corazón late con fuerza haciendo un ruido sordo en medio de mi pecho. - Si, quizá esté demasiado loca o se me cruzaron los cables, pero me siento lista para esto. - Mis manos comienzan a temblar y mi cuerpo se estremece ante la hermosa declaración de Jason, aunque es también un mal momento, pues una llamada entra en su teléfono sin dejar tiempo a cuestionamientos. - Contesta. - Pido y él mira su teléfono con el ceño fruncido. - No es necesario. - Dice guardando su teléfono, pero este vuelve a sonar. - Jason, contesta, no me molesta que lo hagas, por el contrario, después volverá a sonar y será molesto para todos. - Le sonrío aún con su mano tomada mientras él vuelve a mirar la pantalla de forma seria. - Es mi madre. - Dice dubitativo. - Tranquilo, contesta entonces. Lo veo dudar antes de presionar la pantalla y responder. - ¿Mamá? - No logro escuchar lo que dice su madre desde la otra línea, pero la expresión de Jason cambia drásticamente a una de preocupación. - Voy de inmediato. - Me mira y corta sin esperar otra palabra de su mamá. - Sonia, ella... - Debes irte. - Digo sabiendo que lo que viene no me va a gustar, pero también sé que hay prioridades y si ella hizo algo o dijo algo, es Jason quién tendrá problemas y no quiero eso. - Ven conmigo, es un buen momento para que todo esto se sepa de una buena vez. - No, Jason, los problemas con ella debes solucionarlos antes de que pase algo peor. - Pero... - Vamos, me dejas en la interestatal y yo me voy a casa. - ¡Mierda! No pienso hacer eso, primero nos casamos y después nos vamos. No voy a dejar que esa mujer continúe haciendo conmigo lo que se le da la gana solo porque mis padres la apoyan, esto se acabó. - Pero Jason... - Digo y él toma mi mano con una resolución férrea en su mirada. - No, no voy a dejar que nos arruinen el momento, si ella quiere hacerse daño, que lo haga, yo no tengo su vida en mis manos. Camina hacia el padre con mi mano aún tomada y le habla claro. - Padre, cásenos. - Pero hijo... - Sin peros, padre, es usted o será otro, pero hoy mismo me caso. Su mirada seria, su cuerpo firme y su postura de hombre de negocios intentando ganar un contrato me hacen reír. - ¿Qué pasó? ¿De qué te ríes? - Me cuestiona y yo me río aún más. - De que pareces el CEO que conocí. - ¿Y antes no lo era? - Si, lo eras, pero he conocido lados de ti que me gustan aún más. - Me mira y me sonríe acercándose a mi oído. - Y esta noche conocerás otro. - Me guiña un ojo y me hace reír. - ¿Están listos? - Pregunta el padre mientras ambos nos colocamos derechos y mirándolo a los ojos. - Nunca había estado tan listo para algo en mi vida. - Dice Jason. - Yo me siento igual. El padre comienza la ceremonia y yo miro hacia un futuro con necesidad de vivirlo, parece que todo lo malo quedó atrás, parece que todo ahora puede ser mejor gracias a él, pero entonces, un temblor se apodera de mi cuerpo ¿Y qué pasaría si este no fuera el final? ¿Qué sucedería conmigo si este es solo el comienzo de una serie de acciones que me llevarán a la perdición? Pero entonces, el teléfono de Jason vuelve a sonar, y esta vez, el mío también. Ambos nos miramos con cierto temor y decidimos en silencio contestar la llamada. - ¿Aló? - Digo sin convicción. - Leonor, debes venir de inmediato a la oficina. Es urgente. - Pero ¿Qué pasó? - Pregunto a Sergio, el jefe de personal. - Hay una acusación grave en tu contra, necesitamos que vengas a corroborar la información, esto es urgente, Leonor, no sólo podrías perder tu trabajo, sino también tu libertad. Tienes media hora para llegar. La voz de Sergio no suena como una solicitud, es más bien una obligación seria y mi mente cae en picada sobre todo lo que podría significar esto. Mis pensamientos viajan por todos lados buscando alguna razón por la cual todo esto podría ser tan urgente y sólo doy con el hecho de mi identidad en C&O. ¡Mierda! Tengo una identidad falsa y postulé al trabajo con ella, es probable que hayan descubierto algo, pero ¿Cómo podrían haberse dado cuenta de eso? ¿Cómo pudieron saber que...? ¡¡¡No!!! Mi mente viaja de inmediato hacia mi ex esposo. - Helena... - La voz de Jason me saca de mis pensamientos y me obliga a mirarlo - Debemos irnos. El cansancio en su mirada refleja más problemas de los que él quisiera tener, pero es tan difícil poder aliviar esa carga, pues yo misma estoy siendo una ahora. - Vamos. - Digo tomando su mano. - Tengo que ir a la oficina. - Hablo cuando estamos por entrar al auto. - ¿Qué sucedió? - Parece que hay un problema, me llamó Sergio y me pidió ir urgente. - ¿Tu nombre? - Pregunta tomando mi mano. - Probablemente. - Digo bajando la cabeza. - Pero ese no es un problema, tu jefe soy yo y quién te contrató fui yo, si quieren culpar a alguien tendrán que culparme a mí, y eso es imposible porque se trata de mi empresa, así que no tienes que temer, yo sabía tu verdadera identidad desde hace mucho y eso me hace responsable. Llamaré a Diego para que se encargue de todo, no tienes que preocuparte. - Su seguridad me hace sentir segura y con lágrimas en los ojos por tener un apoyo que jamás tuve antes. - Tranquila, mi amor, no estás sola, mi esposa no tiene nada que temer. Maldita sea, este hombre es demasiado perfecto que ahora tengo más miedo de perderlo que de cualquier cosa. - Jason ¿Si en el futuro tuviéramos que separarnos...? - No. No existe ese tipo de futuro, el único futuro que podemos tener es juntos. No quiero que pienses en eso. Tu y yo estamos destinados a estar juntos. Sonríe y algo en mi interior se siente como si estuviera a punto de perderlo todo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR