Descabellado

1334 Palabras
La expresión de Jason me hace dudar de mi propia consciencia, no sé porqué me agrada cuando se molesta, o bueno, me agrada cuando peleamos por algo, y juro que toda mi vida haría lo mismo, buscaría alguna excusa para ver sus hermosos ojos fijos en mí con delirio y pasión, puede que lo llamen amor tormentoso, pero yo amo la tormenta que es Jason Cooper. Me paro rápidamente y lo observo de pies a cabeza. - Te hice una pregunta. - Dice con expresión lúgubre y, al mismo tiempo, asesina. - Si, ese es mi esposo. Vino aquí a pedirme disculpas y a decirme que se alejará de mi para siempre ¿Que le parece, Sr. Cooper? - Digo mostrando el asiento de enfrente para que él se siente, pero claro, olvidaba que estamos hablando de Jason Cooper, ese hombre jamás se sentaría en el mismo lugar que dejó mi exesposo. Rápidamente me toma la mano y yo tomo mi bolso para salir de aquí. Si, eso es justo lo que tanto me enciende y me encanta de este hombre, que es capaz de matar al mundo entero para conseguir lo que quiere. - No me interesa a que vino, ni que dijo, si se vuelve a acercar a ti, te juro por Dios que lo mato. No tiene derecho de volver a hacerte daño, no más, no conmigo aquí. Sólo tienes que decirme y yo enseguida estaré allí contigo. - Dice molesto, pero antes de salir de la cafetería, me suelto de su mano y él voltea mirándome enojado. - ¿Qué estás haciendo? - Cuestiona y yo lo observo con dolor en el corazón. - No quiero que te vean conmigo, puedes tener problemas con tu novia y no deseo eso para ti. Además, yo tampoco quiero problemas ¿Entiendes? - Digo con seriedad en mi mirada. - Si, es cierto, te puede ver tu esposo. - Habla mientras pasa a mi lado molesto. - Y a ti tu novia. - Digo en venganza desde atrás. - Bien, pero al menos no estoy casado. - Yo ahora soy separada. En cambio, tu tienes novia. No eres soltero. - ¡Joder! ¿Que siempre tienes que tener la última palabra? - Por supuesto, así como tú siempre debes tener la razón. - Pero al menos sé que mi razón está libre de compromisos. - ¿Ah, si? ¿Y entonces por qué diablos estás comprometido? - ¡Porque no apareciste antes! - Dice y me pega a la muralla. - Jason... Estamos cerca de la oficina, no puedes... No alcanzo a terminar mi frase cuando él toma mis labios haciéndolos suyos. Es un beso fuerte, apasionado, sucio... Pero me encanta. - Te haría el amor aquí mismo para mostrarte de quién eres, pero odio la audiencia. - Estamos a un paso de la oficina, no puedes... - Sus labios se vuelven a posar en los míos sin pudor para callarme. - A la mierda la oficina, a la mierda mi relación, a la mierda con todo si no puedo tenerte. - Toma mi mano y me jala hacia su auto estacionado a un lado de la calle. - ¿Jason? ¿Qué diablos haces? - Intento apartarme, pero él me acerca a su cuerpo rápidamente y me abraza fuerte. - Me voy a casar contigo. - Dice con una sonrisa de suficiencia que me hace reír, pero luego recuerdo lo absurdo de eso y me pongo a la defensiva y crítica. - Pero... ¡¿Qué diablos estás diciendo?! ¡Tú debes estar mal del coco! ¿Cómo demonios se te ocurrió esa brillante idea? - Simple... Eres mía, y yo soy tuyo. A la mierda el resto. Aunque no pueda ser una boda real por ahora, al menos será simbólica hasta que consigas tu divorcio. - Besa tiernamente la comisura de mi boca y me sonríe tiernamente mientras me tiene abrazada a su cuerpo que me entrega un calor necesario. - Jason... Diablos, Jason, estás loco. - Digo intentando apartarme de él, pero él toma mis manos y me acerca aún más a su cuerpo. - No quiero perderte, Helena, si no hago esto ahora, me volveré loco... Por favor, no te rindas con lo nuestro ahora. Se separa de mí con sus labios ligeramente abiertos y sus ojos negros como la noche escudriñando en mi interior. - Te amo, Jason Cooper, pero no puedes hacer esto. Yo aún estoy casada y tú aún estás comprometido, no podemos... - ¿No quieres? - Pregunta con una sonrisa triunfante. - Diablos, obvio que quiero, eres el amor de mi vida, pero no quiero arruinar la tuya... - No lo haces, sólo sígueme. Hoy, tu y yo, nos convertiremos en esposos aunque solo sea por la iglesia. Luego, cuando estés libre, haremos una ceremonia como solo los Cooper saben hacer. - ¿Ya habías planeado esto? - Pregunto interesada en la seguridad que demuestra y él solo me sonríe. Una hermosa sonrisa, vale decir. - No, pero mis padres hicieron esto, se fueron a una capilla y se intentaron casar, no pudieron hacerlo, pero al menos lo intentaron, nosotros lo haremos. - Pero... - No, no le vamos a decir a nadie, no quiero que nos interrumpan como les sucedió a ellos. Toma mi mano y me mira como preguntándome si deseo hacer esto con él, y con un demonio, claro que quiero hacerlo. Sin dudarlo más, tomo su mano y camino casi corriendo hasta su auto para subir y salir directo hasta el lugar en el que nos juraremos amor eterno. No sé si lleguemos a cumplir la promesa que nos haremos hoy, pero al menos vale la pena intentarlo. Y yo por él iría al fin del mundo. Llegamos a las afueras de la ciudad, a una pequeña capilla blanca con algunos bancos en tono café afuera, una palmera grande frente a una estatua de la virgen María. Es un bonito lugar para casarse, la gran cruz que se encuentra sobre la capilla te da la sensación de que Dios te está mirando, y no es que yo sea muy creyente, pero me encanta que haya pensado en esto. Entramos y un sacerdote sale de allí con una sonrisa en el rostro mientras se acerca a mí. - ¿En qué puedo ayudarles, hijo? - El sacerdote habla tomando el hombro de Jason mientras le sonríe. - Queremos casarnos, padre. - Pero tú sabes que tienes que cumplir con ciertas normas para hacerlo ¿Desean que les dé una hora? - Pregunta con una ligera sonrisa. - No, quiero que nos case de inmediato. Después será tarde. - Jason sonríe y un destello de astucia recorre sus ojos. - Estás realmente loco, Cooper. - Digo cuando el sacerdote se aleja de nosotros para comenzar la ceremonia. - Si, lo estoy, pero juraría por mi vida que eso te encanta. - ¿Y qué va a pasar después de esto? - Pregunto algo asustada de lo que se viene. - Pasará que te divorciarás y que yo acabaré definitivamente mi relación con ella, no podemos depender de lo que piensen o sientan los demás, es momento de actuar por y para nosotros ¿Te parece? - Si, es lo que más deseo en este mundo. - Tomo su mano y él besa mis labios tierna y dulcemente. De pronto, un mensaje suena en su teléfono, pero él no mira la pantalla, simplemente se acerca a mi oído y me susurra con claridad. - Pero inmediatamente después de esto, tu y yo tendremos una noche de bodas y una pequeña luna de miel que te hará recordar por qué te enamoraste de mí. - Un ligero escalofrío recorre mi espalda. - Jason, yo... - Tranquila, que hoy solo haremos lo que tú desees, pero después será mi turno para demostrarte cuanto te deseo. Una promesa que hace arder mis más fríos pensamientos, pero que se quedaría en el aire sin siquiera poder alcanzarla.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR